
La música es una de las artes que más apelan a las emociones y que más y mejor conforman y transforman el cerebro humano. El musical es un lenguaje que, desde los albores de la historia, ha permitido al ser humano comunicarse mediante ritmos, melodías y acordes que generaban unas emociones determinadas.
La capacidad emotiva de la música ha sido recogida también por la sabiduría popular en dichos como “la música amansa a las fieras”, en referencia a la capacidad emocional de las melodías para relajar o activas a las personas. Quizás por eso nuestro fundador, el maestro violinista Yehudi Menuhin, escogió esta arte como la primera para desarrollar su labor humanitaria de conciliación, inclusión y respeto para evitar las catástrofes bélicas que asolaron Europa en el siglo XX. Ésa es a semilla del programa MUS-E que desarrollamos desde hace 25 años en centros educativos de toda España y que emplea el arte como herramienta educativa para trabajar valores como el respeto, la inclusión o la paz entre otros.
En este sentido, desde la FYME, y para celebrar el legado del maestro Yehudi Menuhin, tenemos una acción denominada Violines por la Paz que se trabaja en todos los centros educativos en los que está presente el programa y con cada disciplina artística.
Este es el caso del CEIP Rafael Dieste de A Coruña que han trabajado este concepto desde la disciplina de artes plásticas de la mano de su artista Luisa Valdés. En esta ocasión ha partido de la obra del pintor español Juan Gris (1887-1927) que es considerado, junto con Picasso, uno de los maestros del cubismo. Una corriente pictórica que entronca muy bien con el trabajo con niños y niñas al darles una libertad absoluta de reinterpretar las formas y experimentar con ellas como quería Luisa en sus sesiones.
Se da la circunstancia que el maestro cubista reflejó en varias de sus obras el instrumento que protagonizó, no sólo la vida de Yehudi Menuhin, sino que da nombre a esta iniciativa: el violín. Así, analizando obras del pintos como Tres naipes, Violín y guitarra o Violín y partitura, los alumnos y alumnas del CEIP Rafael Dieste pudieron plasmar su propia interpretación artística del violín en un estilo similar al de Juan Gris y llenarlo de colorido para reflejar la importancia del respeto y la inclusión. Mostrar que el mundo está lleno de colores diferentes que pueden, no sólo convivir, sino crear una obra de asombrosa hermosura gracias a la complementariedad o el contraste entre ellos que lejos de emprobrecerles, enriquece el resultado final.
Una diversidad que han reforzado trabajando en equipo en sus obras, de tal forma que las decisiones, los colores, el no entorpecerse a la hora de pintar… han dado como resultado unos violines que reflejan todo lo que tiene el concepto e Paz en sí mismo: respeto, trabajo en equipo, armonía, inclusión y el compartir un tiempo y espacio valiosos para cada uno de nosotros.

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional de la Xunta de Galicia, a la Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta de Galicia, a la Fundación Paideia Galiza y al Ayuntamiento de A Coruña .