«Universo Miyazaki»: luces y sombras en el CEIP Palacio Valdés de Avilés

 

La artista de artes plásticas y teatro Blanca Fernández Dacal nos ha remitido el relato de «Universo Miyazaki», un proyecto compartido por los cuatro centros de Asturias mediante la metodología MUS-E. El CEIP Palacio Valdés de Avilés ha acogido un encuentro de creación conjunta.

Así nos lo cuenta Blanca en el documento que nos ha enviado:

Para este primer trimestre del curso 2026/2027, la artista Blanca Fernández Dacal ha creado «Universo Miyazaki», un proyecto artístico común en el que participan cuatro centros educativos MUS-E de Asturias: el CEIP Virgen de las Mareas, el CEIP La Gesta, el CEIP Palacio Valdés y el Centro de Educación Especial San Cristóbal.

La propuesta toma como punto de partida el universo de Hayao Miyazaki y Studio Ghibli, coincidiendo con la concesión a este estudio del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026. Sus películas nos invitan a imaginar otros mundos, pero también a mirar de otra manera el nuestro: a detenernos en la naturaleza, a cuidar lo que nos rodea y a reconocer el valor de la amistad, la convivencia y la diversidad.

La idea ha sido que cada centro crease una parte de ese universo y que, después, pudiéramos reunirlas y compartirlas. Por eso, el proyecto no se ha desarrollado únicamente dentro de cada aula: también ha habido encuentros entre centros, con alumnado que ha podido visitar otros espacios, conocer lo que habían creado sus compañeros y compañeras y descubrir cómo todas esas piezas podían formar parte de un mismo mundo. El CEIP Palacio Valdés acogió ese encuentro de creación conjunta.

Cada centro ha trabajado desde sus propias posibilidades y en coordinación con su proyecto educativo. En el CEIP Virgen de las Mareas, el alumnado ha desarrollado especialmente la parte narrativa, inventando y contando historias en torno a la magia de cuidar la naturaleza. También ha creado figuras de árboles para construir un bosque, un espacio donde las siluetas de los personajes pudieran aparecer y cobrar vida. Esta parte conecta con la Agenda 2030 y con una idea que atraviesa el proyecto: la importancia de cuidar la naturaleza y aprender a vivir en equilibrio con ella.

En el Centro de Educación Especial San Cristóbal, el alumnado ha creado atmósferas a través de materiales sensoriales y envolventes. Se ha trabajado con las texturas, las sensaciones y la posibilidad de entrar en un espacio que invite a explorar y sentir, haciendo que la experiencia artística no pase solo por mirar o representar, sino también por percibir y experimentar.

En el CEIP La Gesta, el alumnado ha dado forma a escenarios mediante murales que funcionan como telones de fondo, junto con figuras inspiradas en los personajes y los paisajes de Miyazaki. Estos fondos y siluetas amplían el mundo imaginado y permiten que las historias encuentren diferentes lugares donde suceder.

El CEIP Palacio Valdés ha sido el punto de encuentro para reunir las aportaciones de dos de los centros y crear un espacio compartido. Al juntar los árboles, las figuras, los fondos, las historias y las atmósferas, el trabajo de cada grupo ha pasado a formar parte de algo mayor. La experiencia también ha permitido que el alumnado vea otras maneras de crear y valore lo que cada centro aporta al conjunto.

 

 

Durante las sesiones, la música y los sonidos han ayudado a crear una atmósfera natural y envolvente. Con linternas de colores, luces y sombras, el alumnado ha experimentado con el movimiento y ha creado escenas e historias a partir de figuras recortadas de personajes como Totoro, los kodama, los Sin Cara o Ponyo, entre otros. Poco a poco, esas figuras han dejado de ser solo recortes para convertirse en personajes capaces de habitar los espacios e imaginar nuevas historias.

También nos hemos acercado a ese «ma» tan presente en el cine de Miyazaki: las pausas, los silencios y esos momentos en los que parece que no ocurre nada, pero en los que podemos observar, respirar y sentir lo que está pasando. En el proyecto, las luces, las sombras, la música y el movimiento han permitido dar valor a esos espacios de calma y dejar que la imaginación aparezca sin necesidad de llenar cada momento de acción.

«Universo Miyazaki» es una invitación a crear juntos. Cada centro ha aportado una parte distinta: las historias, los árboles, los escenarios, las figuras y las atmósferas. El encuentro en Palacio Valdés ha permitido unirlas en un mismo mundo mágico. Un proyecto en el que las artes sirven para compartir, imaginar, expresarse y recordar que cuidar la naturaleza también es una forma de cuidar la vida que compartimos.

El programa cuenta con la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación del Principado de Asturias y la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias; con la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco de EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia; y con la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.