
El cierre de un trimestre siempre invita a mirar atrás y reconocer los procesos vividos. A lo largo de este, la danza y la mímica han estado presentes como lenguajes accesibles para chicos y chicas, permitiéndoles explorar nuevas formas de comunicación más allá de la palabra. El trabajo corporal ha favorecido la escucha, la atención al otro y la construcción de un espacio común en el que cada persona ha podido encontrar su lugar. ¿Qué sucede cuando el cuerpo se convierte en medio de expresión? Aparecen nuevas maneras de relacionarse y de comprenderse dentro del grupo.
En el IES Abyla de Ceuta, las sesiones MUS-E han culminado con una propuesta que ha reunido cuerpo, movimiento y creación colectiva, mostrando cómo la danza puede convertirse en un espacio para expresarse y compartir dentro del grupo. Guiadas por Lola Carpena, artista de danza, estas sesiones han ofrecido un recorrido en el que el movimiento ha servido como herramienta para canalizar emociones y fortalecer vínculos.
Tal y como se recoge en el mensaje remitido, la última sesión ha servido para integrar todo lo trabajado previamente:
Esta semana ha tenido lugar la última sesión MUS-E para grupos de primero y segundo de ESO del IES Abyla de Ceuta, un trimestre cargado de experiencias enriquecedoras para los chicos y chicas que, a través de su propio cuerpo y gracias a herramientas como la danza y la mímica, han encontrado un lugar donde expresarse y canalizar sus emociones.
En esta última sesión, concretamente, se ha realizado un trabajo en el que se engloba todo lo aprendido a lo largo de las sesiones. Se trata de una performance en la que en un primer lugar, hay una coreografía dramatizada de danza contemporánea, con diferentes calidades de movimiento que se han ido trabajando. En segundo lugar, un trabajo colectivo de Hip Hop donde por grupos han ido mostrando sus propias creaciones coreográficas.
El ambiente ha sido de motivación y entusiasmo durante la sesión, tras la cual se ha preguntado al alumnado qué ha significado para ellos y ellas el programa. Las respuestas han sido diversas entre las cuales destacamos que la gran mayoría desconocía la danza y tenían hasta ciertos prejuicios, y que ahora incluso les da pena que se termine por qué se sienten muy bien durante las clases. Algunos incluso dicen haber descubierto un nuevo hobbie, y otros que les ha servido para conocer mejor a sus compañeros y a hacer cohesión de grupo.
Este programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, y la Ciudad Autónoma de Ceuta.




