Testimonio de Sara y Nerea, CP Palacio Valdés de Avilés: el teatro como puente para la expresión emocional y la convivencia

 

Hay escuelas en las que los proyectos no se superponen, sino que se entrelazan y se refuerzan mutuamente. Es el caso del CP Palacio Valdés de Avilés, donde el programa MUS-E ha encontrado un espacio natural para crecer junto a iniciativas de igualdad, sostenibilidad y derechos de la infancia, con el impulso de docentes comprometidas como Sara y Nerea.

Ambas forman parte activa del claustro y participan como coordinadoras de medio ambiente y coeducación, respectivamente. Desde sus áreas, comparten una visión integral de la educación, en la que el arte se convierte en herramienta esencial para trabajar los valores que sustentan su proyecto de centro. Concretamente, MUS-E se ha consolidado en el primer ciclo de Primaria a través del proyecto Arriba el telón, una propuesta basada en el teatro como herramienta para favorecer la comunicación, la expresión emocional, la resolución de conflictos y el desarrollo de habilidades sociales.

Según cuentan, el impacto es evidente: niños y niñas aprenden a comunicarse de forma más eficaz, a expresar lo que sienten desde diferentes lenguajes y a convivir desde el respeto mutuo. El entusiasmo con el que esperan las sesiones, la confianza que ganan en cada una y la mejora en la convivencia del aula son señales claras del valor que tiene esta metodología en su día a día.

El trabajo con el equipo artístico, en este caso una artista del programa, no se limita a la hora de la sesión. Ellas lo entienden como una colaboración continua. Apoyan desde el aula los aprendizajes que se dan durante la intervención MUS-E, amplían las dinámicas y preparan el terreno para que, cuando la artista regresa, el proceso se sienta más fluido, más cohesionado. Esa conexión entre docentes y artista es, para ellas, una de las claves del éxito.

Ambas coinciden en que el programa debería ampliarse, tanto en sesiones como en disciplinas. Echan en falta la continuidad anual y una cobertura más amplia dentro del centro. En cursos anteriores han experimentado también con otras áreas como el movimiento y la danza, y reconocen que sería muy enriquecedor poder recuperar esa diversidad artística para ofrecer una formación más completa y global.

La implicación del equipo docente, formado en su mayoría por mujeres, ha sido también determinante. En palabras de las propias coordinadoras, el hecho de compartir una sensibilidad similar ha favorecido la cohesión y la apuesta decidida por una educación que mira al arte no como complemento, sino como parte esencial de su identidad pedagógica. Poco a poco, el MUS-E se está asentando como uno de los pilares metodológicos del centro.

Desde Avilés, el mensaje es claro: si la expresión emocional, la cooperación y la creatividad se convierten en protagonistas del proceso educativo, los resultados no solo se ven, también se sienten. Y, sobre todo, se disfrutan, como la entrevista completa que os compartimos ahora: