Testimonio de Roberto Rodríguez, CEIP Juan Morejón de Ceuta: “MUS-E nos está ayudando a construir una nueva cultura de convivencia desde el aula”

 

Algunos comienzos requieren de constancia, apertura y compromiso. Así lo está viviendo Roberto Rodríguez, docente del CEIP Juan Morejón de Ceuta y coordinador del programa MUS-E en este centro, uno de los últimos en incorporarse a la red de colegios participantes. Desde el curso pasado, el colegio ha empezado a adentrarse en esta metodología, y aunque todavía se encuentran en una fase inicial, los cambios ya se perciben en el día a día.

Roberto, con experiencia previa en otros centros MUS-E, detecta claramente la diferencia entre una comunidad educativa que ya ha interiorizado el programa y otra que está dando sus primeros pasos. Sin embargo, destaca cómo poco a poco se va generando un clima de participación y dinamismo, en el que la danza —única disciplina implantada por el momento— está abriendo espacios para trabajar de forma práctica la igualdad, la convivencia y la gestión emocional.

Un ejemplo claro de esto surgió durante una de las sesiones, cuando el grupo debía colocarse en círculo. Sin necesidad de que nadie lo señalara, se visibilizó la segregación de género: niños a un lado, niñas al otro. A partir de ese momento, y gracias a la intervención de la artista MUS-E, fue posible transformar la situación en una oportunidad educativa. A través del movimiento y la expresión artística, se rompieron esas barreras automáticas que muchas veces reproducen ideas impuestas desde fuera del entorno escolar.

El entusiasmo del alumnado es palpable. Según explica Roberto, niños y niñas esperan cada sesión con ilusión. Saben perfectamente qué día les toca, y cuando hay algún cambio o imprevisto que impide su realización, se genera una sensación de decepción generalizada. El programa se ha convertido en una parte importante de su experiencia educativa.

Para los y las docentes, la adaptación también ha sido un proceso. En su mayoría, se trata de un claustro veterano, con muchos años de experiencia. Aun así, la implicación del profesorado ha ido en aumento, incluso en quienes estaban más alejados de estas metodologías. Roberto relata cómo una compañera próxima a jubilarse se involucró con entusiasmo, participando en las sesiones con su clase y disfrutando junto a sus alumnos y alumnas.

De cara al futuro, las peticiones del centro son claras: ampliar las sesiones para poder llegar también al tercer ciclo, y sumar nuevas disciplinas como el cine, que consideran fundamental para dotar a niños y niñas de herramientas audiovisuales útiles y con conciencia crítica. Y hablando de audiovisual, no os perdáis el vídeo completo de la entrevista: