
La educación es más que contenidos y ejercicios. En contextos culturales diversos como el de Ceuta, el programa MUS-E se convierte en un aliado imprescindible para acompañar a niños y niñas en su desarrollo personal y emocional. Así lo expresa Nuria López Godino, docente del CEIP Andrés Manjón, centro que se ha incorporado recientemente si bien Nuria cuenta con una larga experiencia en centros participantes del programa.
Nuria conoció el programa MUS-E en sus inicios en Ceuta, en el CEIP Príncipe Felipe, uno de los primeros en incorporarse. Desde entonces, su mirada sobre la enseñanza ha cambiado: ahora entiende que el arte no es un complemento, sino una vía directa para acercarse a los niños y niñas, para conectar con ellos desde la emoción y ayudarlos a crecer. En un entorno escolar donde conviven múltiples culturas, el arte se convierte en lenguaje común.
Desde su experiencia como docente de apoyo en Infantil y Primaria, destaca que el trabajo con los artistas transforma no solo al alumnado, sino también al profesorado. Les permite reinventarse, encontrar nuevas formas de intervenir en el aula y adaptar sus metodologías a las necesidades del grupo. La coordinación entre docentes y artistas es clave, y aunque reconoce que en ocasiones el ritmo del día a día impide preparar las sesiones con más profundidad, insiste en la necesidad de seguir caminando hacia una integración aún mayor.
La danza y la plástica son las disciplinas que actualmente se desarrollan en su centro, aunque Nuria echa de menos propuestas como la cerámica o la música, especialmente la percusión, por los beneficios que conllevan. Destaca, además, la necesidad de ampliar el número de sesiones y de incorporar nuevas figuras artísticas que enriquezcan la oferta. La propuesta de involucrar a las familias también está sobre la mesa: integrar a padres y madres en sesiones específicas podría reforzar los vínculos y fomentar la participación activa en la vida del centro.
Desde su mirada, un “niño MUS-E” es un niño feliz, con valores, capaz de compartir y resolver conflictos de forma empática. Porque cuando hay arte, hay convivencia, y cuando se trabaja con las emociones, todo es posible. Os animamos a ver la entrevista completa a continuación: