Compartir tiempo con los iguales y con niños y niñas mayores tiene un impacto muy positivo en el desarrollo infantil. En las primeras etapas de la infancia, los niños pequeños sienten una gran admiración por los mayores, quienes actúan como modelos a seguir. Este contacto y convivencia enriquece el aprendizaje y ayuda a que los más pequeños desarrollen habilidades sociales, emocionales y cognitivas. Además, tener la oportunidad de interactuar con niños mayores refuerza la autoestima y fomenta la socialización.
En el CEIP Mediterráneo de Melilla, la artista de danza Maribel Dimas ha facilitado una serie de sesiones inter-niveles que han permitido a los alumnos de infantil compartir su experiencia con los de segundo de primaria. Este tipo de actividades no solo favorece el aprendizaje conjunto, sino que también genera un ambiente de colaboración, respeto y empatía entre los niños y niñas, sin importar sus edades.
El arte, y especialmente la danza, se convierte en un puente que conecta no solo a los diferentes grupos de edad, sino también a alumnos y alumnas de diversas culturas, religiones y costumbres. En Melilla, donde coexisten diferentes tradiciones, el arte sirve como herramienta para derribar las barreras que los adultos muchas veces crean, mostrando que las diferencias son solo superficiales y que la verdadera integración se basa en la convivencia y el respeto mutuo.
Tal y como explica Maribel:
En las fotos se puede observar una sesión en el CEIP Mediterráneo, en la que estábamos cumpliendo el reto 3 ‘Tejiendo redes’.
Intercambio entre clases. En este caso disfrutaron los más peques de infantil con niños y niñas de 2º de primaria. Disfrutaron al aire libre a través del movimiento y la música, descubriendo cómo podemos socializar y aprender a través de la danza.
Trabajaron movimientos libres, imitación, contacto, memoria, relajación, pero sobre todo, lo pasaron genial.
Este enfoque demuestra cómo el arte, a través de la danza, no solo enseña a los niños y niñas a moverse y a expresarse, sino que también les proporciona las herramientas necesarias para construir una convivencia armónica, inclusiva y respetuosa, independientemente de sus diferencias culturales.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y a la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla








