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El Guernica de Pablo Picasso es, desde su creación en 1937, una de las obras más universales contra la barbarie de la guerra. Concebido como respuesta al bombardeo de la ciudad vasca durante la Guerra Civil española, el cuadro se ha convertido en un icono global del sufrimiento civil, la violencia sin sentido y el grito mudo de los que no tienen voz. Su fuerza reside en la ausencia de color, en la fragmentación de los cuerpos, en los ojos desorbitados, en los gestos de pánico de los animales y los humanos, todos atrapados en una escena de caos y dolor.
En el ámbito de las artes escénicas, el escenario final suele ser lo más visible, pero la verdadera esencia del aprendizaje se construye mucho antes, durante los ensayos, las repeticiones, los errores y los ajustes. El teatro, la danza, la música… son disciplinas que, más allá del resultado artístico, implican un proceso de crecimiento donde la constancia, la cooperación y el compromiso con uno mismo y con el grupo son pilares fundamentales.
Compartir es parte esencial del proceso artístico. Sin público que escuche, observe, sienta y dialogue con una obra, el arte queda incompleto. Esta dimensión de apertura al otro es también clave en la educación, especialmente en la infancia, donde mostrar lo aprendido, por pequeño que sea, se convierte en una herramienta poderosa para reforzar la autoestima, valorar el esfuerzo y construir identidad.
El cuerpo como punto de partida para conocerse, comunicarse y crecer. Así se ha desarrollado este curso el trabajo de la artista de teatro Ana Martínez León (Ana Marle) en el CEIP Juan Güell de Talayuela, dentro del programa MUS-E. Una línea de intervención que ha unido expresión corporal, trabajo emocional y reflexión sobre los valores, vinculando de forma natural lo que ocurre dentro del aula con la vida cotidiana y familiar del alumnado.
El curso 2024-25 ha llegado a su fin en el CEIP Gesta de Asturias, y lo ha hecho con una propuesta artística que ha dejado huella en las aulas. Durante el último trimestre, la artista de artes plásticas Blanca Dacal ha desarrollado su intervención a través de la metodología MUS-E, desplegando un proceso de creación colectiva que ha situado al arte como una herramienta clave para la expresión personal y el bienestar emocional.
Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, los alumnos y alumnas del CEIP Gonzalo Encabo, en Extremadura, han celebrado una emotiva sesión de capoeira con la guía de Denilson Santana. En un ejercicio de arte corporal, cultura afrobrasileña y empoderamiento, los escolares han presentado una coreografía al ritmo de Rozalén —de fondo sonó una canción de la artista— que reivindica la igualdad, la fuerza femenina y el respeto.
Las metodologías activas se han consolidado como una herramienta clave para lograr una educación más participativa, inclusiva y transformadora. En ese marco, el arte se convierte en una oportunidad privilegiada para fomentar el desarrollo emocional, la creatividad, el respeto y el trabajo colectivo, tal y como se viene promoviendo desde el programa MUS-E, que impulsa la Fundación Yehudi Menuhin España.