El Guernica de Pablo Picasso es, desde su creación en 1937, una de las obras más universales contra la barbarie de la guerra. Concebido como respuesta al bombardeo de la ciudad vasca durante la Guerra Civil española, el cuadro se ha convertido en un icono global del sufrimiento civil, la violencia sin sentido y el grito mudo de los que no tienen voz. Su fuerza reside en la ausencia de color, en la fragmentación de los cuerpos, en los ojos desorbitados, en los gestos de pánico de los animales y los humanos, todos atrapados en una escena de caos y dolor.