La creatividad es uno de los motores fundamentales de la experiencia humana. En el arte, en la ciencia, en la resolución de problemas cotidianos o en la evolución de nuestras sociedades, imaginar lo que aún no existe ha sido la clave para avanzar. Pero lejos de ser una cualidad exclusiva de unos pocos, la creatividad puede desarrollarse, entrenarse y fortalecerse desde edades tempranas, especialmente si se estimula desde el juego, el arte y la libertad de expresión.