Programa CODI-Arte: trabajamos el bienestar digital y la gestión de notificaciones desde la expresión corporal

 

El mundo digital nos absorbe en la actualidad, por eso la formación es esencial como demuestra el encuentro CODI-Arte celebrado en el Albergue de La Esgaravita, en Alcalá de Henares, entre los días 23 y 25 de mayo de 2025, se desarrollaron diversas sesiones prácticas alineadas con las cinco áreas temáticas del Programa CODI. En este contexto, la formadora Inma Haro trabajó con el alumnado del IES Barrio Loranca y del IES Joaquín Araújo aspectos vinculados al bienestar digital y a la gestión consciente del uso de la tecnología, en particular dentro del marco del área 1 del programa (pensamiento crítico y hábitos saludables en el entorno digital).

En una de sus sesiones, titulada “No sin mi móvil”, el grupo reflexionó sobre el uso, abuso y adicción al teléfono móvil, a través de una propuesta visual y física. A partir de tres carteles diferenciados por colores y estéticas (blanco para uso, naranja para abuso, rojo para adicción), se analizaron las características que definen cada grado de relación con la tecnología, incluyendo el tiempo de exposición, el tipo de actividades digitales realizadas y el impacto percibido por los propios participantes. Este análisis condujo a una reflexión individual y colectiva sobre cómo cada persona entiende su propia relación con los dispositivos digitales.

La dinámica se trasladó luego al cuerpo, mediante ejercicios físicos que representaban los tres niveles de uso. El uso responsable se asociaba con movimientos suaves y controlados, el abuso con saltos más sostenidos, y la adicción con una actividad intensa y desordenada, difícil de mantener en el tiempo. Estas acciones permitieron tomar conciencia del desgaste que puede provocar el uso desmedido de la tecnología, y se cerraron con una caída grupal sincronizada como símbolo de recuperación del equilibrio y del autocuidado.

 

 

En otro bloque temático, centrado en la gestión de las notificaciones digitales, se abordó cómo afectan estos estímulos a la atención y a las emociones. Los participantes analizaron qué tipo de notificaciones reciben, cuáles son prioritarias, cómo reaccionan ante los mensajes sin respuesta y qué emociones se generan cuando no reciben contestación inmediata. Esta reflexión sirvió como punto de partida para explorar la relación entre las notificaciones digitales y las sensaciones físicas, abriendo un diálogo sobre las señales internas que a menudo ignoramos por estar hiperconectados.

Desde ahí, la actividad derivó hacia un trabajo de “notificaciones sensoriales”, invitando a los participantes a reconectar con el entorno a través de la vista, el oído y el tacto. Se realizaron ejercicios de observación minuciosa de elementos del entorno natural, escuchas activas del paisaje sonoro y exploraciones táctiles que culminaban en la creación de pequeñas historias inventadas a partir de objetos recogidos. Esta práctica, además de favorecer el descanso digital, fomentó la atención plena, la percepción del detalle y la creatividad.

 

 

Estas propuestas se alinean con los objetivos del Programa CODI, que en su línea 1.2 busca promover hábitos saludables y pensamiento crítico en el uso de las tecnologías. CODI-Arte, en este marco, se convierte en un espacio donde las competencias digitales se desarrollan no solo desde el conocimiento técnico, sino también desde la conciencia, el cuerpo y la experiencia directa del entorno.

Proyecto acogido al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia; financiado por la Unión Europea – Fondos Next Generation EU con el objetivo de formar en competencias digitales a niños y jóvenes de la Comunidad de Madrid, Programa de Competencias Digitales para la Infancia (CODI)