Programa CODI-Arte: Reflexión corporal y conciencia crítica sobre el uso digital en el encuentro intensivo de este pasado fin de semana

 

Dormir con el móvil junto a la cama. Consultar las notificaciones nada más levantarnos. Temer si nos quedamos sin batería… Estos son algunos de los problemas de la sociedad hiperdigitalizada de hoy día que debemos aprender a gestionar. De ahí que este pasado fin de semana se haya celebrado el tercer encuentro CODI-Arte, en el Albergue “Casa de los Forestales” de Urda (Toledo), que continúa ofreciendo espacios de formación intensiva centrados en el desarrollo de competencias digitales. En esta ocasión, el foco se ha situado en las dinámicas propuestas por Inma Haro, quien abordó, con el alumnado de los IES Joaquín Araújo y el IES Barrio Loranca de Fuenlabrada, la necesidad de interiorizar hábitos responsables frente a la tecnología.

 

 

Siguiendo las directrices del programa CODI y sus cinco áreas temáticas, especialmente las ligadas al bienestar digital y a la gestión emocional en entornos tecnológicos, el taller combinó reflexión, análisis crítico y expresión corporal. Una de las actividades centrales fue la representación física de tres niveles de relación con la tecnología: uso, abuso y adicción. A través del movimiento y una puesta en escena progresiva, los participantes reflexionaron sobre los efectos que tiene el tiempo de exposición digital en su cuerpo, su energía y su estado emocional.

Este enfoque permitió conectar con los contenidos trabajados en la plataforma CODI, profundizando en la necesidad de identificar cuándo el uso de dispositivos deja de ser funcional para convertirse en una fuente de ansiedad o agotamiento. La coreografía final simbolizó un momento de toma de conciencia colectiva y dio paso a un concepto fundamental: el bienestar digital.

La segunda parte del taller introdujo términos clave como el Síndrome FOMO (el miedo a perderse algo si se está desconectado), la Nomofobia (ansiedad al no tener el móvil disponible), el Vamping (uso excesivo de pantallas durante la noche que afecta al sueño) o el fenómeno Hikikomori (aislamiento social prolongado vinculado al uso intensivo de tecnologías). A partir de estos conceptos, los grupos elaboraron decálogos de buen uso digital, abordando aspectos como el empleo responsable del móvil o la participación en redes sociales.

 

 

Cada decálogo fue compartido a través de pequeñas representaciones, donde se escenificaron los diez usos positivos acordados. De este modo, el trabajo realizado no solo fomentó el pensamiento crítico, sino que promovió una toma de postura activa respecto a los hábitos digitales, en línea con los objetivos de la línea 1.2 del programa CODI: dotar de herramientas para un uso autónomo, saludable y consciente de la tecnología entre adolescentes y jóvenes.

 

Proyecto acogido al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia; financiado por la Unión Europea – Fondos Next Generation EU con el objetivo de formar en competencias digitales a niños y jóvenes de la Comunidad de Madrid, Programa de Competencias Digitales para la Infancia (CODI)