
La danza es mucho más que una expresión artística: es también una poderosa herramienta para comunicar, emocionar y transformar. Cuando se combina con una metodología activa como la del programa MUS-E, el movimiento se convierte en lenguaje, y el cuerpo en vehículo de mensajes que invitan a la reflexión. Así ha sido durante este primer trimestre del curso 2025-26 en el IES Arroyo Harnina de Almendralejo, Extremadura, donde el trabajo impulsado por la artista de danza Paloma Leñador Manchón ha llenado el aula de expresión, emociones y compromiso.
En el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el centro desarrolló una coreografía especial que formó parte de una jornada de arte, poesía y denuncia. Tal como recuerda la artista:
El 25 de noviembre fue un día de arte y reflexión en el IES Arroyo Harnina. A través de la danza hemos fomentado la inclusión, tolerancia y respeto a la diversidad. Además de la danza que representamos y que invitaba a la reflexión sobre la violencia de género, mediante poemas y escritos acompañaron nuestra coreografía. Todo transmitía el dolor de la violencia.
Esta creación colectiva formó parte del trabajo reflejado en la noticia publicada por la FYME en relación a esta conmemoración, y que podéis consultar aquí:
25N – Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Un vídeo realizado por el IES Arroyo Harnina de Extremadura por la conmemoración de esta fecha tan señalada
A lo largo de todo el trimestre, el alumnado también ha tenido la oportunidad de trabajar su creatividad y expresión psicosomática. En diversas sesiones durante los meses de octubre y noviembre —incluyendo fechas como el 6, 10, 20, 24, 25 y 27 de octubre— los chicos y chicas del centro han creado y compartido sus propias coreografías, experimentando cómo la danza les permite conectar cuerpo y mente, potenciar su autoestima y canalizar sus emociones.
Como resume la propia Paloma:
En otras sesiones trabajamos la creatividad, creamos nuestra propia coreografía con resultados maravillosos y muy productivos. Compartimos nuestras coreografías con el resto de grupos y compañeros y reflexionamos sobre cómo la danza nos ayuda a trabajar la mente y la creatividad, siendo psicosomática.
Esta propuesta, que también incluyó actividades como la “Danza de los Muertos” el 31 de octubre o las representaciones con pasos inventados en las sesiones del 2, 3, 10 y 14 de noviembre, ha sido un claro ejemplo del valor pedagógico de las artes. Una experiencia donde el arte en movimiento ha permitido al alumnado pensar, sentir y actuar, promoviendo valores esenciales para la convivencia y el respeto mutuo.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.

