Muñecos de apego y títeres en el CEIP Gesta de Asturias

 

En la primera infancia, los muñecos de apego desempeñan un papel crucial en el desarrollo emocional y cognitivo de los niños. Estos objetos, que a menudo toman la forma de peluches o mantas, no solo brindan consuelo, sino que también facilitan el proceso de separación y autonomía. Junto a estos objetos, el fenómeno del animismo – la tendencia a atribuir vida y emociones a objetos inanimados – es una característica distintiva de esta etapa del desarrollo.

Estos peluches son una fuente de seguridad emocional. Estos objetos ayudan a los niños a sentirse seguros, especialmente durante momentos de separación de sus cuidadores, como al ir a dormir. Al proporcionar una sensación de confort y familiaridad, los muñecos de apego facilitan la transición hacia la independencia.

Según diversos estudios psicológicos, los muñecos de apego son esenciales para el desarrollo emocional saludable. Donald Winnicott, un destacado pediatra y psicoanalista británico, fue uno de los primeros en explorar el concepto de objetos de transición. Winnicott argumentaba que estos objetos ayudan a los niños a gestionar el proceso de separación-individuación, permitiéndoles desarrollar una sensación de seguridad y autoeficacia.

Por otra parte, el animismo, la creencia de que los objetos inanimados tienen vida y emociones, es una característica común en el pensamiento infantil. Jean Piaget, un influyente psicólogo del desarrollo, identificó esta tendencia como parte del estadio preoperacional de su teoría del desarrollo cognitivo. Durante esta fase, que abarca aproximadamente desde los 2 hasta los 7 años, los niños creen que sus juguetes y otros objetos pueden sentir y actuar de manera similar a los seres vivos.

Esta forma de pensar no solo es normal, sino que también es beneficiosa para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. A través del animismo, los niños practican habilidades de empatía y comprensión social, ya que atribuyen pensamientos y sentimientos a sus juguetes. Esto puede ayudarles a procesar sus propias emociones y a aprender a considerar las perspectivas de los demás.

Nos es casual pues que nuestra artista de aster plásticas, Blanca Dacal, haya eegido estos temas para trabajar con los niños y niñas de 1º del CEIP Gesta de Asturias como ella misma nos cuenta:

 

«Lxs alumnos de primero, han traído sus muñecos de apego al colegio, son sus amigos inseparables, sus peluches favoritos. Nos los han presentado y después hemos realizado una obra de títeres con ellos. El animismo en esta etapa es una característica del juego simbólico.»

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.