Los niños y niñas aprenden y se conocen bailando con MUS-E en el CEIP Anselmo Pardo de Melilla

 

El arte ha sido, una vez más, un canal que ha permitido abordar contenidos relacionados con la convivencia, la empatía y el respeto. La danza durante esta sesión en Melilla, en particular, ha ofrecido un marco donde cuerpo y mente han estado presentes simultáneamente, facilitando aprendizajes significativos que trascienden el espacio físico de la sesión. 

Esta sesión en el CEIP Anselmo Pardo de Melilla ha tenido como base el juego, la improvisación y la atención plena, favoreciendo un entorno donde cada niño y cada niña ha podido contribuir desde su singularidad. Maribel Dimas, artista de danza, ha guiado al grupo y, ella misma, nos ha contado su reflexión después de haber vivido una sesión llena de movimiento y en la que se destacaban las caras de felicidad y diversión de los alumnos y alumnas:

En el Colegio Anselmo Pardo de Melilla, se ha llevado a cabo una enriquecedora sesión de danza donde niños y niñas han disfrutado y aprendido a través del movimiento. Esta actividad no solo ha sido un espacio de diversión, sino también una oportunidad para desarrollar importantes habilidades.

Los participantes han explorado el contacto físico con ternura, fomentando un ambiente de confianza y respeto mutuo. La creatividad ha sido otro eje fundamental, permitiendo a cada niño expresar su individualidad y libertad de movimiento.

A lo largo de la sesión, también se ha trabajado la escucha activa y la atención, habilidades esenciales tanto en la danza como en la vida cotidiana. Estas experiencias han permitido al alumno crecer en un entorno seguro y estimulante, donde el aprendizaje va de la mano con la diversión.

Esta sesión es un claro ejemplo de cómo la danza puede ser una herramienta poderosa para el desarrollo integral de los más jóvenes, promoviendo valores y habilidades que les acompañarán en su crecimiento personal.

El trabajo realizado contribuye también a fortalecer capacidades como la concentración, la coordinación y la memoria, fundamentales en distintos ámbitos del aprendizaje. En el caso de niños y niñas, la danza se convierte en un instrumento valioso para canalizar energía, reforzar la confianza en sí mismos y ampliar sus formas de relación con el entorno.

 

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Política Social, Salud Pública y Bienestar Animal de la Ciudad Autónoma de Melilla.