Los chicos y chicas del CEIP Ramón María del Valle Inclán de Madrid llevan sus carteles al barrio

 

En el CEIP Ramón María del Valle Inclán de Madrid se ha dado un paso más en el trabajo ya iniciado con el Festival Vive Convive, que se celebró el pasado 30 de mayo en el propio centro. Tras las sesiones en las que niños y niñas diseñaron y elaboraron los carteles de este evento junto al artista de audiovisuales Héctor García-Monteagudo, de Cineduca, llegó el momento de llevarlos al entorno cercano y compartirlos con el barrio. La actividad consistió en la pegada de carteles en distintos espacios de la comunidad, anunciando así la celebración del festival y haciendo visible la labor desarrollada en el centro.

El proceso comenzó en el aula, con la creación de estos carteles, donde los niños y niñas aprendieron a trabajar con técnicas audiovisuales y a plantear un diseño que transmitiera el mensaje de convivencia y colaboración.

 

 

Ese aprendizaje se completó ahora con la acción en el exterior, en la que pudieron comprobar cómo el arte trasciende los muros de la escuela y se convierte en una herramienta para relacionarse con la comunidad. La pegada de carteles fue, en este sentido, un ejercicio práctico de participación ciudadana, en el que los chicos y chicas asumieron el papel de portavoces de un proyecto colectivo.

 

 

La experiencia puso de relieve la importancia del trabajo en red. No se trató únicamente de una actividad artística, sino de un acto de comunicación entre la escuela y su entorno. Al colocar los carteles en las calles del barrio, los niños y niñas se hicieron presentes en la vida comunitaria y mostraron cómo el arte puede ser un canal de diálogo. De esta manera, el Festival Vive Convive se anunció como una celebración abierta que invita a toda la comunidad a reflexionar sobre la convivencia dándose a conocer en todo el bario reivindicando el carácter informativo del arte como hiciera, por ejemplo, Toulouse-Lautrec con sus carteles publicitarios que combinaban el arte con el mensaje persuasivo. Porque los carteles diseñados por los chicos y chicas «del Valle» no sólo eran estéticos, también buscaban animar a los vecinos a pasar y conocer por la feria del distrito que se celebraba en el centro. 

El valor de esta actividad radica también en la conciencia que genera. Niños y niñas entendieron que sus creaciones pueden tener un impacto real fuera del aula, que lo que diseñan y producen tiene un efecto directo en las personas que lo ven. Esta toma de conciencia fortalece la idea de ciudadanía activa y refuerza la noción de que el arte no se limita a lo estético, sino que puede ser un medio para implicarse en los problemas y retos del presente.

Un cartel vale más que mil palabras, no te pierdas el vídeo de cómo fue esta pegada y la gran experiencia que fue para los chicos y chicas del centro:

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.