“Las Puertas de las emociones”, el cortometraje que presentan desde el CEIP Ramón María del Valle Inclán de Madrid

 

Las Puertas de las emociones es un cortometraje que muestra cómo el arte puede ser un camino para identificar los sentimientos, comprenderlos y aprender a gestionarlos. El cortometraje invita a reconocer que la ira o la tristeza, igual que la alegría, forman parte de la vida, pero que lo fundamental es no dejar que nos distancien de aquello que realmente nos une.

El artista de audiovisuales, Héctor García-Monteagudo, de Cineduca, ha trabajado junto a los chicos y chicas de 4º y los docentes en esta creación. El proyecto se desarrolló en sesiones previas, donde el grupo elaboró el guion con la ayuda de los artistas y docentes, y culminó con la grabación y montaje de la pieza audiovisual. Todo ello en el CEIP Ramón María del Valle Inclán de Madrid, en que se han vivido grandes momentos durante la grabación.

 

 

El tema elegido giró en torno a las emociones y a cómo estas influyen en la vida diaria. Desde la tristeza hasta la alegría, pasando por la ira o la violencia, el cortometraje quiso reflejar que todas ellas forman parte de la experiencia humana, pero que al mismo tiempo pueden alejarnos de lo que realmente importa si no se gestionan de manera adecuada. Niños y niñas exploraron cómo un sentimiento puede convertirse en un obstáculo para relacionarse con los demás y cómo aprender a reconocerlo abre la puerta a nuevas posibilidades de convivencia.

El trabajo permitió que cada uno y cada una expresara sus ideas sobre las emociones a través de la escritura y la interpretación. En el guion se incluyeron escenas que representaban situaciones cotidianas, donde un gesto, una palabra o una reacción podían marcar la diferencia entre el entendimiento y el conflicto. De esta forma, el cortometraje se convirtió en un espejo de la realidad que viven muchos niños y niñas, y al mismo tiempo en un espacio para plantear alternativas de respeto y cuidado mutuo.

El proceso creativo, más allá del resultado final, fue una oportunidad para que el grupo reflexionara sobre lo que sienten y sobre la importancia de comunicarlo. El arte audiovisual ofreció un medio cercano y atractivo para abordar estas cuestiones, al tiempo que reforzó la capacidad de trabajar en equipo y de asumir responsabilidades compartidas en cada fase del proyecto: desde la escritura del guion hasta la grabación de escenas o el rodaje de planos.

El resultado del cortometraje, que os dejamos a continuación, es el reflejo de los sentimientos y el esfuerzo del alumnado durante la grabación:

 

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.