
La formación docente adquiere otra dimensión cuando quienes enseñan pasan también por la experiencia de crear, escuchar y trabajar en grupo. No es lo mismo conocer una propuesta artística desde fuera que vivirla en primera persona. En el CEIP La Paz de Plasencia, una formación de docentes ha abierto precisamente ese espacio: un tiempo para reunirse, experimentar a través de la música y aprender juntos y juntas.
El profesorado ha tenido la oportunidad de trabajar en grupo en una sesión en la que la música ocupó un lugar central. Las imágenes muestran a maestras y maestros sentados y sentadas, compartiendo instrumentos y desarrollando una experiencia conjunta de escucha, ritmo y aprendizaje. Aunque no contamos con más texto explicativo, lo que se aprecia basta para entender el sentido de la propuesta: el arte entra aquí en la formación no como teoría, sino como práctica compartida.
Cuando los docentes viven una sesión artística desde dentro, comprenden mejor qué se activa en el aula cuando niños y niñas trabajan desde el cuerpo, el sonido, la atención y la relación con los demás compañeros y las demás compañeras. La música, en este caso, no se presenta solo como contenido, sino como una herramienta para coordinarse, escuchar, esperar, intervenir y construir una experiencia común.
Compartir instrumentos y momentos con artistas de artes escénicas como Sonia Rodríguez (Soñiky), seguir una dinámica grupal y entrar en el ritmo de una propuesta permite reflexionar después, con más conocimiento, sobre cómo se enseña, cómo se motiva y cómo se acompaña a un grupo dentro de una sesión MUS-E. La vivencia personal se convierte en una herramienta pedagógica.
Hay además otro elemento relevante en este tipo de encuentros: refuerzan la relación entre docentes. Trabajar en grupo a través de la música abre un espacio distinto del habitual, en el que maestras y maestros pueden encontrarse desde la escucha, la cooperación y la experiencia sensible. Eso también forma parte de la vida del centro y también repercute en lo que luego sucede en las aulas.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, a la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y EmpoderArte.