Identidades y mascaras en la Escola Ágora de Girona

 

El teatro permite mirar la propia identidad desde un lugar distinto. A través del cuerpo, la máscara, el juego escénico y la relación con los demás, cada persona puede explorar cómo se ve, cómo quiere mostrarse y qué rasgos reconoce como parte de su fuerza. Esta mirada resulta especialmente útil cuando el aula se abre al entorno y genera espacios de encuentro con otras entidades cercanas.

Desde la metodología MUS-E, el trabajo artístico no se limita a una dinámica interna del centro. También busca crear vínculos con la comunidad, activar redes y favorecer experiencias donde niños, niñas, docentes, familias y entidades del entorno puedan compartir procesos de creación. En la Escola Ágora de Girona, el artista de teatro Jorge Horno ha desarrollado una propuesta vinculada a la identidad, la autopercepción y la inclusión social junto al grupo MIFAS.

La presencia de una entidad del entorno escolar permite que el trabajo artístico dialogue con realidades cercanas al centro estableciendo un trabajo en red con otras entidades cercanas a su realidad. En este caso, el teatro ha servido para construir un espacio de encuentro en torno a la imagen personal, los sueños y el reconocimiento de las capacidades propias tal y como nos comenta Jorge en su crónica de las sesiones:

 

El grupo de 2.º de la Escola Ágora recibe la visita de un grupo de mujeres del grupo MIFAS.

Una entidad para la inclusión social de personas con diversidad física, orgánica y sensorial que comparte vecindad con la escuela.

Nos propusimos compartir unas sesiones prácticas para poder jugar con la idea de cómo me veo, y abrir así una reflexión sobre mi fuerza y mi identidad.

En la sesión de mayo, la creación de una máscara nos ayudó a simbolizar y jugar con nuestro valor destacado.

En la de junio pretendemos compartir el testimonio de nuestros sueños por realizar como personas.

 

La propuesta permite trabajar la identidad desde una práctica accesible y simbólica. La máscara, lejos de ocultar, se convierte aquí en una herramienta para expresar aquello que cada persona reconoce como propio. El teatro facilita ese tránsito entre lo individual y lo colectivo: mirar hacia dentro, compartirlo con el grupo y construir una experiencia común.

Este proceso ha quedado recogido en una pieza audiovisual que os invitamos a ver a continuación:

 

 

El Programa es posible gracias al  Departament d´Educació de la Generalitat de Cataluña, y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.