La imaginación es un motor esencial del avance humano, y el arte ha sido, desde siempre, una de las vías más poderosas para estimularla. A través de la experimentación y la creación de nuevos mundos, el arte nos permite expresar lo inexpresable, transformar lo ordinario en extraordinario y avanzar como sociedad. Los artistas y docentes que promueven la creatividad a través de la imaginación son vitales para el desarrollo integral de los niños, pues ayudan a cultivar su capacidad para pensar de manera independiente, innovadora y crítica.
Este enfoque de creatividad y libertad fue el eje central de la actividad llevada a cabo en el CEIP Real de Melilla, en la que África Salem Jurado trabajó con los alumnos de primero de primaria tal y como nos transmite ella misma:
Los alumnos de primero de primaria del CEIP Real de Melilla trabajaron la imaginación y la creatividad con una sencilla actividad usando como base sus manos. Usando la silueta de sus propias manos, dibujaron todo tipo de animales, como peces, gatos, gallinas; incluso coches y árboles, ideas que se les ocurrieron a ellos mismos y no fueron parte de los ejemplos dados, demostrando así que los más pequeños tienen una imaginación sin límites y una inventiva descomunal.
Con los mismos niños también trabajamos el ejercicio de la ventana mágica. Con unos plásticos transparentes y unos rotuladores de pizarra, los niños tenían que dibujarse los unos a los otros por parejas. Este ejercicio les encantó y motivó el trabajo en equipo.
A través de actividades como esta, se busca cultivar la creatividad y la imaginación de los más pequeños, demostrando que no hay límites para lo que pueden imaginar y crear, y que el arte es un vehículo indispensable para liberar el potencial creativo de todos los niños y niñas.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y a la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla







