
En el CEIP José de Echegaray, situado en Madrid, se ha llevado a cabo una sesión centrada en el trabajo desde el circo y en el entorno familiar. El artista de circo Javier García, nos comentaba que durante la jornada, niñas y niños compartieron el espacio con madres y padres en una propuesta conjunta que unió el juego, el arte y la cooperación.
La sesión tuvo como eje principal el circo, entendido como una herramienta artística vinculada con el humor, la destreza física y la expresión a través del cuerpo. A partir de dinámicas accesibles, cada niña y cada niño tuvo la posibilidad de compartir tiempo y espacio con sus familias, fortaleciendo vínculos afectivos y abriendo una vía de comunicación a través de ejercicios grupales.
El enfoque del artista se centró en dinámicas que generaran confianza y coordinación. Las actividades, adaptadas al trabajo intergeneracional, permitieron explorar habilidades relacionadas con el equilibrio, la atención y la colaboración. Madres, padres, niñas y niños trabajaron desde el respeto mutuo, aprendiendo unos de otros, compartiendo roles y desarrollando movimientos sencillos propios del circo.
El circo, como manifestación artística, permite acercarse a diferentes técnicas y formas de expresión que combinan esfuerzo, juego y creatividad. Esta sesión propició una experiencia en la que la risa, el acompañamiento y la cooperación se integraron en un proceso colectivo en el que cada persona aportó desde su capacidad y disposición.
A través de la actividad se pusieron en práctica aspectos clave del trabajo en equipo, como la escucha activa, la confianza y la adaptación. El hecho de que madres y padres se sumasen al proceso aportó una dimensión relacional que refuerza el sentido del arte como vehículo de encuentro y entendimiento entre generaciones.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.




