En el colegio Federico García Lorca pintamos tod@s y jugamos tod@s

 

El juego es una actividad fundamental en el desarrollo intelectual y social de los niños. A través de los juegos, los más pequeños no solo se divierten, sino que también desarrollan habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Los juegos tradicionales como el parchís, la oca y la rayuela fomentan la interacción cara a cara, promoviendo la colaboración, la competitividad saludable y la resolución de problemas. En un mundo cada vez más dominado por los videojuegos, es crucial mantener y revitalizar estos juegos tradicionales que ofrecen beneficios únicos para el desarrollo integral de los niños. Es tan importante el juego, que hasta está reconocido como derecho en la Convención de los Derechos de la Infancia como veremos.

A su vez, los centros educativos desempeñan un papel esencial en la formación de los niños y niñas, no solo académicamente sino también como espacios donde se sienten seguros y valorados. Es vital que los estudiantes vean sus escuelas como un entorno propio y acogedor. Para ello, el arte tiene un poder transformador en la personalización de estos espacios, permitiendo a los estudiantes expresarse y sentir una conexión más profunda con su entorno escolar.

En el CEIP Federico García Lorca de Andalucía, la artista de artes plásticas Azahara Velasco ha liderado un proyecto inspirador para pintar los patios del centro con motivos de juegos infantiles. Este proyecto, enmarcado en la metodología MUS-E, ha permitido a los alumnos participar activamente en la creación de su espacio de recreo. La propia Azahara nos comenta:

 

Los niños y niñas han elegido, diseñado y pintado juegos para su patio del recreo, porque como dice el artículo 31 de la convención de los derechos de la infancia, los niños tienen derecho «al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.»

 

Gracias a esta iniciativa, los patios del CEIP Federico García Lorca se han convertido en un lugar vibrante y lleno de vida, donde los niños pueden disfrutar de su derecho al juego en un entorno que ellos mismos han ayudado a crear. Este proyecto no solo embellece el espacio escolar, sino que también fortalece el sentido de comunidad y pertenencia entre los alumnos, haciendo de su escuela un lugar aún más especial.

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,  la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía y a la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía.