
La danza sirve como punto de partida para abordar conceptos espaciales de forma práctica. Sesiones en las que se proponen situaciones donde el movimiento se convierte en una forma de expresión, ayudan a comprender nociones como delante y detrás, cerca y lejos, dentro y fuera. Todo ello siempre desde la experiencia corporal. Este enfoque favorece una relación más consciente con el espacio del aula y con los compañeros y las compañeras.
Durante estos primeros meses del curso escolar, el CEIP Hipódromo de Melilla ha desarrollado un trabajo continuado en torno a la danza dentro del programa MUS-E. Las sesiones han estado centradas en la exploración del espacio a través del movimiento, entendiendo la danza como una herramienta para conocer el propio cuerpo, relacionarse con el entorno y construir propuestas colectivas desde el respeto y la escucha.
Maribel Dimas, artista de danza que ha acompañado al alumnado en todo este proceso, nos transmite unas palabras que describen perfectamente lo que sucede cuando la danza entra en la educación, y se convierte en una forma de aprendizaje colectivo:
Un grupo de chicos y chicas de cuarto de primaria del CEIP Hipódromo se sumerge con gran ilusión en diversas sesiones de danza, donde cada movimiento se convierte en una forma de expresión única. Estos niños y niñas, llenos de entusiasmo, disfrutan al máximo de cada actividad.
Durante estas sesiones, están trabajando en conceptos espaciales, aprendiendo a moverse en diferentes direcciones y a utilizar el espacio de manera creativa. Además, fomentan el trabajo en equipo, colaborando para crear coreografías que reflejan su individualidad y expresión conjunta. Cada actividad se convierte en un espacio seguro y divertido, donde fortalecen su confianza y construyen conexiones significativas.
Este viaje de autodescubrimiento no solamente enriquece su formación artística, sino que también les prepara para futuras colaboraciones y expresiones creativas, llenando sus corazones de alegría y creando lazos que van más allá de la danza.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla.




