
La sesión partió de un cuento protagonizado por unos elefantes de colores que se reencuentran en la playa. A partir de esta historia, el proceso creativo se desarrolló paso a paso, comenzando por la elaboración de máscaras. Cada niño y cada niña pudo diseñar su propio elefante, eligiendo colores y formas, y construyendo así un personaje propio. Este primer momento permitió entrar en el juego simbólico y preparar el terreno para el trabajo escénico posterior.
Tal y como recoge la artista en sus palabras, integradas en el desarrollo de la actividad:
Los alumnos y alumnas más pequeños y pequeñas del CEIP Hipódromo de Melilla han vivido una experiencia muy especial al participar en la grabación de un cuento sobre unos elefantes de colores que se reencuentran en la playa. La actividad comenzó con la creación de máscaras de elefante, que cada niño decoró con su propio estilo, transformándose así en su personaje y dando rienda suelta a su creatividad.
Tras este primer paso, los niños se convirtieron en protagonistas del rodaje, interpretando escenas y trabajando en equipo para dar vida al cuento. La actividad no solo fomentó la imaginación y la expresión artística, sino que también reforzó valores como la cooperación y la amistad.
El resultado ha sido una experiencia divertida y enriquecedora, que permitirá a los niños disfrutar de su propio cuento y compartirlo con sus familias.
El teatro y la música se pusieron al servicio del relato, favoreciendo la escucha, la coordinación y la atención al grupo. El proceso fue tan importante como el resultado final, ya que permitió experimentar cómo el arte ayuda a comunicarse y a construir historias de manera compartida.
El arte ofrece espacios donde la imaginación se convierte en relato compartido. En el CEIP Hipódromo de Melilla, esta propuesta ha permitido trabajar la creatividad, la expresión y el trabajo en grupo. La actividad, guiada por María Mansilla, artista de música y teatro, ha culminado en la grabación del vídeo Los elefantes de colores, una muestra de cómo las disciplinas artísticas pueden convertirse en herramientas para imaginar, colaborar y expresarse, dejando un recuerdo compartido que trasciende la propia actividad y refuerza el valor del arte en la educación:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla.


