“El Principito” llega al CEIP Hipódromo de Melilla

 

 

El Principito, la inmortal obra de Antoine de Saint-Exupéry, ha cautivado a generaciones de lectores desde su publicación en 1943. Y es que, más allá de ser una simple historia, este libro ofrece valiosas lecciones de vida y es una herramienta educativa esencial para la formación de los niños al abordar temas profundos y universales como la amistad, el amor, la soledad y el sentido de la vida, presentados de manera que los niños pueden entender y apreciar. A través de las aventuras del pequeño príncipe y sus encuentros con diversos personajes, los jóvenes lectores aprenden sobre la importancia de la empatía, la responsabilidad y el valor de las relaciones humanas.

La historia del principito enseña a los niños a ver más allá de las apariencias y a valorar las cualidades internas de las personas. La famosa frase «Lo esencial es invisible a los ojos» es un recordatorio constante de que las cosas más importantes en la vida no son materiales. Este enfoque ayuda a los niños a desarrollar una comprensión más profunda de sus propias emociones y de las emociones de los demás, fomentando una inteligencia emocional que es crucial para su desarrollo personal y social. Por eso es una lectura tan apropiada para MUS-E.

Porque, además de sus valores, la narrativa de El Principito está llena de imaginación y fantasía, lo que estimula la creatividad de los niños. La visita del principito a diferentes planetas y sus interacciones con personajes excéntricos invitan a los jóvenes lectores a soñar y a explorar sus propias ideas creativas. Esta capacidad de soñar y de pensar de manera innovadora es fundamental para el desarrollo cognitivo y para el crecimiento intelectual de los niños.

Por eso ha sido la obra elegida por nuestra artista de música y teatro, María Mansilla, para trabajar con los niños y niñas del CEIP Hipódromo de Melilla tal y como ella nos traslada:

«Sesión de teatro con el Principito. Ésta increíble historia aterrizó en el CEIP Hipódromo a modo de cuentacuentos. Con ella trabajamos la atención que tan importante es a esa corta edad, el respeto para mantener el silencio y la escucha activa. Para crear un ambiente mágico utilizamos un teatro de luces del mítico cuento. Una vez finalizada la lectura del cuento donde rompimos la cuarta pared (los niños interactúan en todo momento), cerraban los ojos, y al grito de «magia» se iluminaba el escenario. Las sonrisas y las caras de fascinación fue el toque especial a ésta entrañable sesión.»

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, a la  Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.