La literatura y el teatro han sido siempre reflejos de las sociedades de su tiempo, permitiendo tanto a los artistas como al público reflexionar sobre las normas y costumbres de cada época. Un claro ejemplo de cómo el teatro puede desafiar y reinterpretar las normas sociales lo encontramos en la Edad Media, cuando los papeles femeninos eran interpretados por hombres, algo que se representa, por ejemplo, en películas como Shakespeare in Love (1998). Esta tradición de cuestionar el rol de los géneros y la sociedad se ha mantenido a lo largo del tiempo, y uno de los dramaturgos que más ha influido en la literatura y sociedad española ha sido Federico García Lorca. Su obra, especialmente La Casa de Bernarda Alba, no solo continúa siendo relevante en la literatura española, sino que su influencia se extiende también al análisis de la España contemporánea, como se puede ver en múltiples estudios y ensayos actuales sobre su legado y contexto.
El IES Clara Campoamor de Ceuta, de la mano del artista de teatro Guillermo Ríos, ha querido rendir homenaje a Lorca a través de un proyecto que invita a los alumnos a revisar una de sus obras más emblemáticas. Tal como cuenta el propio Guillermo:
Revisitamos una de las grandes obras de Lorca, y no dejamos pasar la oportunidad de adaptarla, para contarla a nuestra manera, con nuestros medios. El primer reto al que nos enfrentamos es que tenemos más hombres que mujeres en el grupo. Esto se menciona porque en la obra original solo aparecen mujeres, pero igual nuestro título ha podido dar una pista. La solución es fácil: jugaremos a favor del grupo. Pensaremos en equipo. Surgen preguntas. ¿Por qué no puede ser Bernarda un hombre? La respuesta es sencilla: sí. Llegamos a la conclusión de que Bernarda tiene unos pensamientos muy machistas, que están justificados o se pueden comprender por la época en la que se ubica la historia original. Seguimos tirando del hilo y pensamos que al ser la última obra de Lorca, que coincide casi con el estallido de la guerra civil, podríamos situarla ahí, en medio del conflicto. Añadimos unos soldados que reflexionan sobre la guerra y la relación que tienen entre ellos, unos vecinos algo cómicos y molestos para Bernardo… Unos criados que se quejan constantemente y un Poncio que tampoco tiene mucho interés en que dejen de quejarse…
Así que aquí nos encontramos… Leyendo, ensayando, probando, acertando, fracasando, reflexionando… Pero lo más importante es que estamos apostando por una idea, por llegar a un objetivo común. Reforzando el equipo, el trabajo colectivo para poder ser mejores, para lanzar nuestro mensaje con más fuerza.
Este trabajo ha permitido que los alumnos del IES Clara Campoamor no solo se acerquen a la figura de Lorca, sino que también reflexionen sobre temas universales como el machismo, la guerra y la convivencia. La idea de adaptación de la obra original, sumada a la exploración de la dinámica de grupo y el trabajo colaborativo, ha sido un ejercicio de creatividad y aprendizaje. Eso, sumado a la superación de las vergüenzas inherentes a esta etapa de la vida de los hombres. Una muestra de la cantidad de competencias que pueden trabajarse desde el arte en la educación.
El Programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y la Ciudad Autónoma de Ceuta



