El CEIP Reyes Católicos de Melilla utiliza la danza y el arte para denunciar el bullying y promover la convivencia

 

El CEIP Reyes Católicos de Melilla ha cerrado el curso con una propuesta escénica que va más allá de lo artístico: una obra colectiva que combina danza, música y teatro para abordar un problema presente en muchas aulas, el acoso escolar. Bajo el título “Cuento de primavera, se buscan valientes”, el proyecto se ha desarrollado dentro del programa MUS-E, con la participación activa del alumnado y el acompañamiento de la artista de danza Maribel Dimas.

La iniciativa, enmarcada inicialmente en la celebración del Día del Libro como ya os contamos, ha tenido tanto impacto que se ha representado de nuevo durante el tercer trimestre para compartir su mensaje con otros centros educativos de Melilla. El trabajo escénico ha sido el resultado de semanas de preparación artística, donde cada movimiento, cada gesto y cada palabra ha sido una forma de comunicar valores esenciales como el respeto, la empatía y la no violencia tal y como nos cuenta la propia Maribel:

El colegio público Reyes Católicos, en su tercer año de celebración del Día del Libro, ha presentado la obra ‘Stop bullying’. Aunque originalmente se realizó para esta festividad, este tercer trimestre se ha repetido la representación para compartirla con otros colegios de Melilla.
Con la colaboración de artistas del programa MUS-E se ha creado un ballet cuidadosamente preparado durante las sesiones. Este enfoque artístico intenta inculcar valores fundamentales como el respeto, la empatía y la no violencia.
A través de la danza, el alumnado aprende a comunicarse y a entender a los demás, fomentando un ambiente de compañerismo y solidaridad. El arte se convierte así en una poderosa herramienta para educar y sensibilizar sobre la importancia del respeto mutuo y la convivencia pacífica en el entorno escolar.

 

La música, la danza y el teatro tienen una capacidad única para remover conciencias y generar reflexión colectiva. Cuando se ponen al servicio de una causa social, como en este caso la lucha contra el bullying, se transforman en herramientas de denuncia que dan voz a quienes no siempre la tienen. Desde una escena, un gesto o una melodía, se puede despertar una mirada crítica, movilizar emociones y sembrar la semilla de un cambio real.

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y a la  Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla