
El trabajo desde las artes escénicas en la infancia no se limita a la representación de historias. El teatro es también un poderoso vehículo para el desarrollo integral de niños y niñas, ya que permite cultivar competencias clave como la comunicación, la expresión emocional, la creatividad, la confianza en uno mismo y la cooperación. En el contexto educativo, su valor se multiplica al aplicarse mediante metodologías activas como la que propone el programa MUS-E, que pone el arte al servicio de la educación.
A través de dinámicas lúdicas y participativas, los alumnos y alumnas se acercan a esta disciplina desde la experimentación corporal, la imaginación y el juego dramático. La artista María Mansilla, encargada de llevar el teatro al CEIP Juan Caro Romero de Melilla, ha trabajado con el alumnado en sesiones centradas en la improvisación, el trabajo grupal y la expresión espontánea. Así lo resume ella misma:
Habilidades como la escucha activa, el trabajo en equipo y la empatía, son las que pusimos a prueba con esta sesión de improvisación.
El teatro es una herramienta maravillosa para que los niños se expresen de manera distinta, utilicen su cuerpo como forma de expresarse y rompan barreras como expresarse en público o la timidez.
En el CEIP Juan Caro de Melilla acercamos el teatro de una manera divertida. En grupos tenían que improvisar una escena, que el siguiente tenía que continuar. Así manteníamos en todo momento la atención y el hilo conductor. Se lo pasaron genial y provocaron muchas risas.
A través de estas dinámicas, los niños y niñas no solo se divierten, sino que fortalecen habilidades esenciales para su presente y su futuro: la capacidad de adaptarse a lo inesperado, de trabajar en grupo, de escuchar con atención y de comunicar lo que sienten.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, al Ministerio de Igualdad y a la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla






