El CEIP Antonio Failde de Galicia trabaja las emociones desde el teatro

 

El teatro ha sido, desde sus orígenes, una forma de mirar la realidad, representarla y compartir preguntas sobre la vida en común. Sobre el escenario, el cuerpo, la voz, el gesto y el movimiento permiten expresar aquello que a veces resulta difícil decir con palabras. Por eso, en el ámbito educativo, el teatro ofrece una herramienta útil para trabajar la convivencia, la escucha, la empatía y la expresión emocional.

Desde MUS-E, las artes escénicas se incorporan al aula como una metodología activa que permite aprender desde la experiencia. No se trata únicamente de representar personajes o escenas, sino de utilizar el lenguaje teatral para reconocer emociones, explorar formas de comunicación y construir relaciones más conscientes dentro del grupo. Una idea que es uno de los ejes fuerza del VI Encuentro MUS-E Galicia que se ha llevado a cabo hoy en el Teatro Colón de A Coruña y cuyo trabajo en los diferentes centros, como hemos visto estos días, seguimos compartiendo.

En el día de hoy, os acercamos al CEIP Antonio Failde, donde el artista de teatro Baltasar Castro ha desarrollado sesiones centradas en el trabajo corporal y emocional con los alumnos y alumnas del centro. A través de dinámicas teatrales, juegos de expresión y ejercicios guiados, los niños y niñas han podido experimentar cómo una emoción puede transformarse en gesto, postura, movimiento o acción escénica.

El vídeo remitido desde el centro recoge distintos momentos de estos talleres, en los que se observa el trabajo en el aula acompañado por las indicaciones del artista. La voz de Baltasar Castro guía las propuestas, orientando a los grupos en la exploración de las emociones y en su expresión a través del cuerpo. Esta forma de trabajo permite que cada niño y niña tome conciencia de su presencia, de su forma de comunicar y de la relación con los demás.

 

 

El teatro, además, favorece que el aula se convierta en un espacio de confianza. Al representar, observar y compartir, los alumnos y alumnas aprenden a escuchar, a esperar su turno, a responder a las propuestas del grupo y a reconocer distintas maneras de sentir y expresarse. En ese proceso, la emoción deja de ser algo individual y pasa a formar parte de una creación común.

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,  la Consellería de Educación, Ciencia,  Universidades e Formación Profesional de la Xunta de Galicia, a la Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta de Galicia, a la Fundación Paideia Galiza y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia