El alumnado del CEIP La Paz de Albacete crea un videodanza para imaginar un futuro lleno de oportunidades

 

La danza también puede ser una manera de avanzar hacia lo que deseamos. No únicamente porque pone el cuerpo en movimiento, sino porque enseña a sostener un propósito, a superar dificultades y a seguir adelante con otros compañeros y otras compañeras. En ese sentido, bailar no es únicamente crear una secuencia de gestos: es aprender a coordinarse, a confiar y a descubrir que un futuro mejor también puede pensarse y construirse en común. Así, ha finalizado el curso en el CEIP La Paz de Albacete, donde niños y niñas han creado un vídeo que se relaciona con esta disciplina artística, para soñar con un futuro con muchas oportunidades.

La propuesta ha unido danza, expresión corporal y lenguaje audiovisual en una pieza compartida que conecta el trabajo artístico con una idea de fondo muy clara: soñar un futuro posible y encontrar caminos para hacerlo avanzar.

Estas son las palabras que nos remitía la propia artista de artes escénicas, Sandra Fernández:

El alumnado de 1º a 6º de primaria del CEIP La Paz de Albacete ha participado en la creación de un videodanza colectivo inspirado en la idea motor del centro: “Tenemos un sueño: construir un futuro lleno de oportunidades”.

A través de la danza, la expresión corporal y el lenguaje audiovisual, los niños y niñas han explorado sus sueños, los obstáculos que pueden encontrar en el camino y la importancia de ayudarse unos a otros para seguir avanzando. Durante el proceso han participado activamente en la creación de movimientos, la grabación de imágenes y la construcción del mensaje final de la pieza.

El proyecto ha permitido trabajar valores como la convivencia, la cooperación, la igualdad y el respeto, utilizando el arte como una herramienta para expresar ideas, emociones y construir juntos una mirada positiva hacia el futuro.

 

 

La cita, junto a las fotos, dejan ver bien el alcance del trabajo. No se trata solamente de un vídeo final, sino de un proceso en el que niños y niñas han creado movimientos, han grabado imágenes y han dado forma a un mensaje compartido. Ahí está una de las aportaciones más claras de la metodología MUS-E: el arte no separa emoción, pensamiento y acción, sino que los pone en relación para que una idea se convierta en experiencia.

Y esta relación se puede ver con claridad en este videodanza, que podéis ver a continuación:

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.