Día Mundial del Desarrollo Rural: el arte también hace crecer los territorios

 

El Día Mundial del Desarrollo Rural invita a reflexionar sobre la importancia de los territorios rurales como espacios de vida, cultura y oportunidades. Hablar de desarrollo rural es hablar de las personas que mantienen vivo el patrimonio, las tradiciones, el entorno natural y la vida comunitaria. También es reconocer que el acceso a la cultura, la educación y el arte debe llegar a todos los lugares, con independencia de su tamaño o de su ubicación. Y no solamente se queda en eso, es un respeto a la naturaleza, el medio en el que vivimos y que debemos respetar, porque es único y no hay otro que lo sustituya.

Desde la Fundación Yehudi Menuhin España compartimos esta visión desde el convencimiento de que el arte es una herramienta de desarrollo social y educativo capaz de generar vínculos entre las personas y su entorno. La metodología MUS-E parte precisamente de esa idea: utilizar las disciplinas artísticas para favorecer la convivencia, la expresión, el respeto y la participación en la vida comunitaria, también en municipios y centros educativos del entorno rural y natural.

Cuando se planta una semilla en un huerto, el crecimiento no es inmediato. Requiere tiempo, cuidados y dedicación hasta dar sus frutos. Con el arte ocurre algo similar. Cada propuesta artística, cada taller y cada proceso creativo siembran experiencias que, con el paso del tiempo, fortalecen la relación con el territorio, impulsan el trabajo compartido y favorecen que niños y niñas, docentes, artistas, familias y comunidades encuentren nuevas formas de relacionarse con su entorno.

Este compromiso se refleja en diferentes proyectos impulsados por la Fundación. Uno de ellos es AnimArte en el entorno rural, una iniciativa que une arte, lectura y territorio para acercar la cultura a zonas rurales mediante propuestas desarrolladas junto a artistas de distintas disciplinas. El proyecto adapta la experiencia de la metodología MUS-E a estos contextos, fomentando el acceso a la cultura, el trabajo en red y la relación con el patrimonio material, inmaterial y medioambiental de cada localidad.

A lo largo de los últimos años, la Fundación también ha desarrollado iniciativas en municipios rurales dentro de programas como DinamizArte o MUS-E, demostrando que el arte puede convertirse en un punto de encuentro entre generaciones y en una herramienta para fortalecer la identidad de cada comunidad. Porque el desarrollo rural no depende únicamente de infraestructuras o recursos materiales; también necesita espacios donde la cultura, la creatividad y la participación formen parte de la vida cotidiana.

En este Día Mundial del Desarrollo Rural queremos recordar que cuidar los pueblos es también cuidar su cultura. El arte ayuda a mantener vivas las historias, las tradiciones y los vínculos que identifican a cada territorio, al tiempo que abre nuevas oportunidades para seguir creciendo desde la educación y la creación compartida.

Además, os compartimos algunas noticias, que reflejan este compromiso con el entorno rural y la relación entre arte, naturaleza y comunidad:

“Habitar la naturaleza: arte, entorno rural e imaginación en MUS-E en el CEIP San Bernabé de Trijueque”

“AnimArte en el entorno rural: el CEIP Gesta de Asturias nos anima a “Mantener la calma ante todo””

 

Este programa ha sido posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de Castilla-La Mancha, la Consejería de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.