
El arte, en sus múltiples formas, tiene la capacidad de educar, sensibilizar y movilizar frente a realidades complejas que afectan a nuestra sociedad. Cuando se trata de problemáticas como el ciberacoso, el medio audiovisual se convierte en una poderosa herramienta para generar conciencia y ofrecer alternativas que promuevan la empatía, la reflexión y la acción. A través de un lenguaje accesible y cercano, los cortometrajes permiten abordar estas cuestiones desde lo emocional y lo vivencial, favoreciendo una comprensión más profunda de sus consecuencias.
En el marco del programa “Cortos para no cortar los Derechos Humanos”, desarrollado en la Escola Joan Maragall de Sabadell, el arte ha servido no solo como medio de expresión, sino también como espacio educativo. La artista de artes escénicas Marianna Arbia ha guiado un proceso de creación colectiva con el alumnado de 6º de Primaria, en el que han podido escribir, interpretar y grabar sus propios cortometrajes sobre el ciberbullying.
Este enfoque, en el que son los propios niños y niñas quienes idean y protagonizan sus obras, permite que el mensaje cale de forma más profunda. No se trata solo de aprender sobre el tema, sino de vivirlo desde la creatividad, el trabajo en equipo y el compromiso personal. En palabras de Marianna:
Cortos escritos e interpretados por les niñes de sexto. ¿Qué podemos hacer para parar el ciberbullying? Recursos y consejos para prevenir y actuar ante el ciberbullying.
A través de esta propuesta, los y las participantes han desarrollado su pensamiento crítico, su conciencia social y su capacidad de comunicación, todo ello sin dejar de lado la dimensión artística y expresiva.
Os invitamos a visualizar los cortometrajes realizados, fruto de un trabajo tan creativo como comprometido. Porque solo si comprendemos el problema, podremos empezar a transformarlo.
Historia 1:
Historia 2:
Historia 3:
Historia 4:
Historia 5:
El Programa es posible gracias al Ministerio de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Departament d´Educació de la Generalitat de Cataluña, el Ayuntamiento de Sabadell y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030




