
El bienestar también se trabaja cuando el arte ofrece un tiempo para parar, concentrarse y crear con las manos. No siempre hace falta hablar mucho para que un grupo se sitúe de otro modo ante la jornada escolar. A veces basta con modelar barro, coser un cartón con hilo, extender pintura sobre un papel o detenerse en una composición de colores y formas. En ese gesto repetido, atento y compartido, el arte abre un espacio de calma.
Eso es lo que puede verse en el trabajo realizado en el CEIP Albolafia de Córdoba, donde las actividades plásticas de la metodología MUS-E han proporcionado a niños y niñas momentos de relajación física y mental para afrontar la jornada escolar con una actitud pacífica y positiva. La propuesta sitúa el bienestar no como algo separado del aprendizaje, sino como una parte necesaria de la vida del centro.
Las imágenes remitidas permiten asomarse a distintos procesos de creación. En unas, niños y niñas trabajan la pintura sobre papel, construyendo superficies de color y formas que requieren atención, pulso y tiempo. En otras, aparecen tareas de cosido sobre cartón, donde la mano sigue un recorrido y transforma un dibujo en una pieza material. También se observa el modelado en barro, una práctica en la que el contacto directo con la materia obliga a concentrarse, a medir la presión de los dedos y a acompañar el proceso con paciencia. Junto a ello, hay composiciones plásticas en pequeño formato que muestran un trabajo con el color, la distribución del espacio y la observación.
Todo ello ayuda a entender cómo se relaciona el arte con lo que se ha hecho. La creación plástica no se limita aquí al resultado final, sino que actúa como una experiencia de regulación y presencia. Al trabajar con las manos, niños y niñas activan la atención, reducen el ritmo y encuentran una forma de expresión que pasa por el cuerpo, por la materia y por el tiempo compartido.
Esta actividad ha sido posible gracias a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, a la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.





