
El arte también puede ser una herramienta de expresión, reivindicación y protesta. En el ámbito educativo, permite poner en común aquello que a veces queda oculto en la rutina diaria: las necesidades del profesorado, las tensiones del centro, los problemas que afectan a la convivencia y las dificultades que condicionan el trabajo en el aula. Desde la metodología MUS-E, estas cuestiones pueden abordarse a través de lenguajes artísticos que ayudan a pensar, compartir y transformar la realidad desde la experiencia colectiva.
En esta línea se ha desarrollado la formación de docentes realizada en la Escola Ágora, situada en el distrito de Nou Barris, en Barcelona, Cataluña, junto a Marianna Arbia, artista de audiovisuales. La propuesta ha permitido acercar la metodología MUS-E al equipo docente desde una perspectiva práctica, utilizando el arte como vía para reflexionar sobre sus problemáticas profesionales y sobre el papel que la creación puede tener dentro del centro educativo.
A través de las imágenes remitidas, se observa un proceso basado en dinámicas de pensamiento colectivo, creación compartida, role-play, expresión corporal y trabajo simbólico con materiales del propio entorno escolar. Los docentes aparecen reunidos en círculo, escribiendo ideas, construyendo propuestas y participando en ejercicios que les invitan a mirar sus necesidades desde otro lugar. También se aprecian acciones corporales y escenas en las que cargan con piezas de colchonetas de infantil, un gesto que puede leerse como parte de ese trabajo expresivo sobre aquello que sostiene, pesa o atraviesa la vida cotidiana de la escuela.
Marianna Arbia resume así el sentido de la formación:
En esta formación de formadores hemos utilizado el arte como herramienta de reivindicación y visibilización social. Hemos llevado a cabo pequeñas acciones artísticas para expresar nuestras necesidades y dar visibilidad a los problemas que afectan a la escuela, al profesorado y, en consecuencia, al alumnado.
La formación muestra cómo la metodología MUS-E no se limita al trabajo directo con niños y niñas, sino que también ofrece herramientas para acompañar a los equipos docentes. Cuando el profesorado experimenta el arte desde su propio cuerpo, su palabra y su mirada, puede comprender mejor el potencial educativo de estos lenguajes y trasladarlo después al aula con mayor profundidad.
El Programa es posible gracias al Departament d´Educació de la Generalitat de Cataluña, el Consorci d’Educació de la ciudad de Barcelona y el Distrito de Nou Barris de la ciudad de Barcelona y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EmpoderArte


