Acercarse a la realidad saharaui desde las sesiones MUS-E en el CEIP Francisco de Parras de Losar de la Vera

 

En el CEIP Francisco de Parras de Losar de la Vera, las sesiones desarrolladas junto a Sonia Rodríguez, Soñiky,artista de circo y artes escénicas, han abierto también un espacio para mirar más allá del aula y acercarse a otras realidades. En esta ocasión, el trabajo con el grupo de 3º de Primaria ha permitido dar a conocer y ayudar a comprender cómo es la vida de un niño saharaui y de una niña saharaui, a partir de un libro y de las vivencias personales compartidas por la propia artista.

La propuesta tiene un valor claro dentro de la metodología MUS-E porque muestra que el arte no solo sirve para moverse, crear o representar, sino también para escuchar, reflexionar y conectar con experiencias humanas concretas. Cuando una historia entra en el aula acompañada por la palabra viva de alguien que ha conocido de cerca esa realidad, el aprendizaje adquiere otra dimensión. Ya no se trata solo de recibir información, sino de detenerse, imaginar, preguntar y ponerse por un momento en el lugar de otros niños y otras niñas.

El trabajo realizado con Soñiky ha permitido así acercar al grupo a la vida cotidiana del pueblo saharaui desde un enfoque sensible y comprensible para su edad. El libro ha funcionado como punto de apoyo para introducir esa realidad, mientras que las experiencias personales de la artista han dado profundidad y cercanía a lo compartido. Esa combinación entre relato y testimonio resulta especialmente importante, porque ayuda a que niños y niñas entiendan que detrás de cada historia hay vidas reales, contextos concretos y situaciones que merecen ser conocidas.

Las artes escénicas encuentran aquí una vía de trabajo muy coherente con su sentido educativo. Escuchar una historia, entrar en contacto con otra realidad y abrir un espacio para la empatía también forman parte de la creación artística. No todo pasa por la representación final o por la actividad visible. A veces, una sesión deja huella precisamente porque permite comprender mejor el mundo y despertar preguntas sobre cómo viven otros niños y otras niñas en contextos diferentes.

 

El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, a la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.