
En el marco del programa «Cortos para la Defensa de los Derechos Humanos», los alumnos de la Escola Mediterrània de Cataluña han emprendido un apasionante proyecto al crear un cortometraje con un mensaje profundamente significativo. Esta experiencia les ha permitido explorar su creatividad al mismo tiempo que los ha llevado a reflexionar sobre temas cruciales relacionados con los derechos fundamentales, como el acceso al agua, y su impacto en la sociedad.
Bajo la dirección del artista MUS-E Albert López Vivancos, el cortometraje «¡Aigua! ¡Agua!» aborda de manera elocuente la problemática de la sequía y la gestión de los recursos hídricos en la región. Los alumnos exploran cómo la escasez de agua afecta a las comunidades locales y plantean preguntas provocativas sobre la utilización responsable de este recurso vital.
El derecho al agua es fundamental para garantizar una vida digna y saludable para todos los individuos. Desde el punto de vista educativo, abordar este tema en el contexto de un cortometraje ofrece a los estudiantes la oportunidad de comprender la importancia de la gestión sostenible de los recursos naturales y los desafíos ambientales que enfrenta la sociedad actual. Además, promueve valores de responsabilidad ambiental, solidaridad y empatía entre los jóvenes.
El comentario del artista MUS-E sobre la inspiración detrás del cortometraje comenta que «cuando planteamos al alumnado de 6º de primaria cuál podía ser el tema del corto, surgieron diferentes propuestas, pero la que más gustó fue la relacionada con el agua y la sequía que hemos sufrido en estos últimos meses».
Así pudieron ponerse manos a la obra y, juntos, proponer las diferentes ideas para las secuencias hasta que surgió una pregunta de lo más interesante. «La escuela se encuentra junto al mar. Pasas la calle y estás en la arena de la playa», explica Albert. «Así que un alumno, señalando desde la ventana hacia el agua, dijo: ¡pero si hay mucha agua! ¿Por qué no la utilizamos? Eso llevó a reflexionar sobre los recursos que la sociedad utiliza para las necesidades de la gente y también a terminar el corto con una serie de afirmaciones y preguntas interesantes que todos deberíamos plantearnos».
El programa Cortos para no cortar los Derechos Humanos es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.