
El voluntariado, el equipo docente y los y las artistas compartieron una línea de trabajo en SolidarizArte que conectaba los centros educativos con su entorno. En 2025, ocho centros públicos de la Comunidad de Madrid estaban implicados en esta propuesta, que combinaba formación y diseño de proyectos solidarios para desarrollar actividades en los barrios.
Los equipos docentes y directivos habían recibido formación sobre los contenidos y objetivos del proyecto. Ese proceso servía de base para preparar acciones que pudieran extenderse desde el aula hacia otros espacios de la comunidad, vinculando educación y participación ciudadana. Para llevarlas a cabo se utilizaban instalaciones cedidas por entidades municipales y del tercer sector mediante acuerdos de colaboración con la Fundación Yehudi Menuhin España. Centros educativos, cívicos y culturales acogían talleres, encuentros y acciones de sensibilización. La iniciativa contaba con la cooperación del Ayuntamiento de Madrid.
La colaboración entre voluntariado, docentes y artistas buscaba promover la solidaridad, prevenir riesgos sociales y trabajar la convivencia mediante el arte. La propuesta situaba así a los centros dentro de una red que incorporaba también al tejido social de cada distrito.
Recordar esta iniciativa en este Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026, permite detenernos en una cuestión práctica como es el entender cómo se prepara una acción voluntaria antes de realizarla. La formación, la definición de objetivos y la disponibilidad de espacios ofrecen puntos concretos para pensar esa preparación. Al recuperar este trabajo, ponemos el foco en las condiciones que permiten organizar una propuesta compartida y en la relación que puede establecer entre la escuela y su barrio.