
En el repaso que estamos haciendo de nuestro archivo histórico con motivo del Año Internacional de las Personas Voluntarias, viajamos, en esta ocasión volvemos a abril de 2016 para recordar la participación de la Fundación en la Semana Solidaria del Centro Universitario La Salle, una cita que reunió actividades relacionadas con la participación y el voluntariado dirigidas al alumnado universitario.
La presencia de la FYME se concretó en un taller titulado Arte y Solidaridad, en el que participaron 35 alumnos y alumnas del centro. La propuesta se desarrolló desde la metodología MUS-E y permitió acercar a quienes asistieron a una forma de entender el compromiso social en la que el arte funciona también como herramienta para reflexionar, compartir y tomar parte activa en la sociedad.
Recuperar hoy aquella actividad permite recordar que el voluntariado no comienza únicamente cuando una persona se incorpora a una acción concreta. También necesita espacios en los que conocer otras realidades, reflexionar sobre la participación social y descubrir de qué manera puede ponerse el propio tiempo, las capacidades y los conocimientos al servicio de los demás. Las jornadas universitarias dedicadas a estos temas cumplen precisamente esa función: acercar la acción voluntaria a personas que pueden encontrar en ella una vía de compromiso con su entorno.
La elección del ámbito universitario también resulta relevante. Las universidades son espacios en los que muchas personas comienzan a definir su relación con la sociedad más allá de su formación académica. Acercar allí el voluntariado significa abrir posibilidades de participación, mostrar que existen distintas maneras de colaborar y poner sobre la mesa la importancia de asumir un papel activo ante las necesidades del entorno.
Diez años después, volvemos sobre aquel taller para recordar una idea que sigue siendo central: el voluntariado se construye también creando oportunidades para que nuevas personas descubran que pueden aportar algo a su comunidad. En el Centro Universitario La Salle, aquella invitación llegó desde el arte, la solidaridad y una semana dedicada precisamente a poner la participación en el centro.