El CEIP Gesta de Asturias se inspira en la Tate Gallery para crear sus “Identidades”

 

El arte nunca nace aislado. A lo largo de la historia, muchos artistas han creado mirando obras anteriores, dialogando con ellas y transformándolas desde su propio tiempo. Velázquez inspiró a Picasso en su serie sobre “Las meninas”; Goya dejó una huella reconocible en creadores posteriores por su forma de mirar lo humano y lo social; y Francis Bacon reinterpretó el retrato del papa Inocencio X de Velázquez desde una perspectiva marcada por la deformación, la tensión y la expresividad.

Esa cadena de influencias forma parte de la historia del arte. Una obra puede convertirse en punto de partida para otra, y cada generación puede encontrar nuevas formas de mirar los mismos temas: el rostro, el cuerpo, la identidad, la emoción o la presencia de una persona ante los demás. En el aula, trabajar desde referentes artísticos permite que niños y niñas descubran que crear también significa observar, interpretar y aportar una mirada propia.

Desde esta perspectiva se ha desarrollado el trabajo realizado en el CEIP Gesta de Asturias junto a Blanca Dacal, artista de artes plásticas y audiovisuales. La propuesta ha partido de obras vinculadas al retrato y a la representación de la figura humana para abrir un proceso de intervención plástica sobre la propia imagen tal y como nos cuenta la propia Blanca:

 

Esta propuesta artística ha estado inspirada en diferentes obras de la Tate Gallery relacionadas con el retrato, la identidad y la representación de la figura humana.

Tomando como referencia artistas que utilizan el rostro y la imagen personal como forma de expresión, como Francis Bacon o David Hockney, los niños y niñas trabajaron a partir de sus propias fotografías para intervenirlas artísticamente y transformarlas en imágenes llenas de personalidad, emoción y creatividad.

Cada niño y niña pudo reinterpretar su imagen buscando darle una identidad única a través del color, el gesto, el trazo y la libre expresión plástica.

La actividad permitió reflexionar sobre la diversidad, la percepción de uno mismo y la importancia de entender que cada persona tiene una manera diferente de mostrarse y expresarse.

Un proceso creativo donde el arte se convirtió en una herramienta para explorar la identidad desde la mirada y la sensibilidad de la infancia.

 

La actividad permitió unir historia del arte, autorrepresentación y creación contemporánea. A partir de fotografías propias, niños y niñas pudieron intervenir su imagen, modificarla, expandirla y convertirla en una pieza plástica con identidad propia. El retrato dejó así de ser una simple reproducción del rostro para convertirse en una forma de exploración personal desde nuestra metodología MUS-E.

El proceso de creación ha quedado recogido en esta pieza audiovisual, que os invitamos a ver a continuación:

 

 

Este programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia