Creamos un cortometraje colectivo en el Institut Pau Claris de Barcelona

 

El audiovisual permite mirar la realidad, interpretarla y volver a construirla desde otros lenguajes. En el aula, esta herramienta abre un espacio para pensar, narrar, escuchar y transformar lo vivido en imágenes, sonidos y relatos compartidos. Desde el programa MUS-E, el trabajo con el cine y el vídeo permite que chicos y chicas se acerquen a la creación artística no solo como resultado final, sino como proceso de reflexión, convivencia y expresión colectiva.

En esta línea se sitúa el trabajo que el Institut Pau Claris de Barcelona está desarrollando con el artista de audiovisuales Mika Franganillo. Los chicos y chicas de Música de 4.º de ESO están creando un cortometraje colectivo a través de la metodología MUS-E, una propuesta educativa y artística que fomenta la creatividad, el trabajo cooperativo y la expresión crítica, tal y como nos narra el propio artista, la pieza audiovisual aborda temas como la justicia y la paz en el mundo contemporáneo, así como las dificultades del duelo, todo ello desde una perspectiva crítica, compasiva e integradora, con especial atención a la perspectiva de género. El proyecto invita a reflexionar sobre los conflictos emocionales y sociales que atraviesan las nuevas generaciones, utilizando el lenguaje cinematográfico como herramienta de expresión y transformación.

 

 

Guiados por el artista MUS-E Mika Franganillo, los chicos y chicas toman parte en todas las fases del proceso creativo. Desde la escritura del guion y la elaboración del storyboard hasta la preproducción, el rodaje y la edición de vídeo, el grupo está experimentando de primera mano cómo se construye una obra audiovisual desde sus cimientos.

Más allá del resultado artístico, el proyecto está teniendo un impacto en la convivencia y la cohesión social del centro. El entusiasmo y la implicación del grupo han dotado al cortometraje de una personalidad propia, basada en la colaboración, la empatía y el apoyo mutuo. Todos y todas trabajan de forma conjunta para sacar adelante la producción, fortaleciendo los vínculos entre compañeros y compañeras y fomentando valores como la solidaridad, la escucha y el respeto.

La iniciativa muestra cómo el arte y la educación pueden convertirse en espacios de encuentro y reflexión colectiva, dando voz a las inquietudes de los chicos y chicas y promoviendo una mirada más humana y consciente sobre los desafíos del mundo actual.

 

El Programa es posible gracias al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,   Departament d´Educació de la Generalitat de Cataluña, el Consorci d’Educació de la ciudad de Barcelona, el Ajuntament de Barcelona y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedarte por una Juventud Activa y una Ciudadanía Democrática