
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha vinculada a la reivindicación de los derechos de las mujeres, la igualdad y el reconocimiento de su papel en la sociedad. Esta jornada permite recordar los avances alcanzados, pero también la necesidad de seguir trabajando contra las desigualdades y los estereotipos que continúan presentes en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
En los centros educativos, esta conmemoración ofrece una oportunidad para abordar la igualdad desde lenguajes cercanos a niños y niñas. El arte permite convertir conceptos como el reconocimiento, el respeto y la memoria en experiencias compartidas, visibles y participativas. Desde el programa MUS-E de la Fundación Yehudi Menuhin España, las disciplinas artísticas se incorporan al aula como herramientas para favorecer la convivencia, la expresión y una mirada más consciente sobre la diversidad.
En el CEIP Manuel Pacheco de Badajoz, la celebración del Día Internacional de la Mujer se trabajó junto a Dolma Casado, artista de danza, y José Manuel Gamero Gil, artista de artes plásticas. El centro trasladó la conmemoración a distintos espacios del colegio mediante una propuesta que unió creación plástica, movimiento y reflexión en torno a las mujeres importantes en la vida de cada niño y niña.
El propio centro resume así el trabajo realizado:
Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, llenamos el colegio de corazones de colores, realizados con el artista José Manuel Gamero. En los corazones, cada niño o niña eligió una mujer importante en su vida, a la que le dedicó una palabra, una frase o un dibujo. El alumnado disfrutó colgando los corazones en un árbol situado en el pasillo de la igualdad. La actividad se extendió a todos los cursos del colegio, desde Educación Infantil a 6.º de Primaria.
Después, con Dolma Casado, el alumnado de 1.º a 3.º bailó en el patio del colegio, utilizando los corazones de colores, la canción ‘Que no, que no’, de Rozalén.
La actividad permitió que niños y niñas expresaran, desde lo simbólico y lo artístico, el reconocimiento hacia mujeres de su entorno. Los corazones de colores, las palabras, los dibujos y la danza construyeron un recorrido compartido en torno a la igualdad, integrando a distintos cursos del centro y convirtiendo los espacios comunes en lugares de creación y memoria.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, de la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, a la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia