
El IES Arroyo Harnina, en Extremadura, ha presentado un trabajo audiovisual elaborado desde el Departamento de Música en colaboración con la Fundación Yehudi Menuhin España (FYME) dentro del programa MUS-E. Con la guía de la artista de danza Paloma Leñador, el centro ha querido sumarse al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, utilizando el arte como vehículo para reflexionar, expresar y transformar.
La creación del vídeo ha sido fruto de un proceso artístico que ha implicado movimiento, escucha y conciencia colectiva. Este no solamente recoge una coreografía, sino un proceso de reflexión colectiva. El movimiento se convierte en mensaje y la música actúa como hilo conductor para recordar que la igualdad no es una meta abstracta, sino una construcción diaria que exige implicación de toda la comunidad educativa.
En las sesiones MUS-E, niños y niñas trabajaron junto a Paloma desde la danza y la expresión corporal, construyendo una propuesta coreográfica que pone el cuerpo en diálogo con el mensaje del 25N: rechazar cualquier forma de violencia y reivindicar el respeto y la igualdad.
Paloma nos transmitía acerca de esta experiencia:
En el instituto Arroyo Harnina de Almendralejo (Badajoz), celebramos el día contra la violencia hacia la mujer. Hicimos la coreografía delante de alumnos y alumnas y profesores de dicho instituto, leímos unas palabras y cogemos todas violetas por cada una de las mujeres fallecidas en España durante este 2025.
La coreografía trataba sobre este tema tan alarmante y los pañuelos violetas simulaban el malestar y dolor que produce ser víctima de este tipo de violencia.
Durante el proceso, se exploraron dinámicas de grupo, secuencias de movimiento, ritmos compartidos y gestos simbólicos que permitieron hablar de emociones, de vínculos y de aquello que no siempre se expresa con palabras. La danza, como lenguaje universal, se convirtió en puente para comprender que la convivencia requiere empatía, cuidado y responsabilidad. Cada sesión generó un espacio seguro en el que niños y niñas pudieron reflexionar sobre valores esenciales para sus vidas presentes y futuras.
El arte, tal como promovía Yehudi Menuhin, continúa siendo una herramienta capaz de abrir caminos de diálogo. Gracias a su legado, hoy es posible que cientos de niños y niñas y docentes encuentren en la creación artística un modo de trabajar la convivencia y la prevención de la violencia desde la raíz.
Os dejamos el vídeo para que podáis ver el resultado del trabajo realizado:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.