Los centros escolares son la columna vertebral de los programas que desarrollamos en la Fundación Yehudi Menuhin España desde hace 25 años. Hoy nos acercamos a la experiencia del IES Barrio Loranca de Fuenlabrada (Madrid) que es centro MUS-E desde 2017. Y lo hacemos de la mano de Yolanda y Natalia, que comienzan recordando cómo su centro comenzó colaborando con la iniciativa «Cortos para no cortar los Derechos Humanos«. Para ellas, el valor de MUS-E radica en cómo las disciplinas artísticas del programa ayudan a sus alumnos y alumnas a desarrollarse como personas, más allá de los contenidos académicos.
En el IES Barrio Loranca, MUS-E no solo se utiliza como una herramienta educativa, sino como una forma de participación activa. A través de la creatividad, la libertad de expresión y el trabajo en equipo, los jóvenes tienen la oportunidad de reflexionar sobre temas tan fundamentales como los derechos humanos o la Agenda 2030. Esta metodología activa promueve un aprendizaje que no solo involucra a los jóvenes, sino también a los docentes y a las familias, quienes participan en las jornadas de puertas abiertas que el centro organiza, en las que se visibiliza el trabajo realizado por el alumnado dentro del programa.
Yolanda y Natalia coinciden en que una de las claves del éxito de MUS-E es su capacidad para romper las barreras tradicionales de la educación. Al ofrecer un espacio donde la expresión artística y el trabajo grupal son fundamentales, el programa fomenta una participación activa que permite que todos los alumnos y alumnas se involucren en su propio proceso de aprendizaje. Para el equipo educativo del centro, esta participación activa es mucho más que un método pedagógico, es una forma de cambiar la concepción clásica de la educación y convertirla en una experiencia enriquecedora y transformadora para cada uno de los involucrados.
Como siempre, os ofrecemos la entrevista completa, incluida la “temida” ronda relámpago, en el siguiente vídeo:
