
En la Escola Eduard Marquina de Cataluña, la magia del circo ha vuelto a llenar de alegría y aprendizaje las aulas de 2º de primaria gracias al programa MUS-E y la guía del artista Albert Grau. Durante este curso, los alumnos han tenido la oportunidad de adentrarse en el fascinante mundo del circo por segundo año consecutivo, fortaleciendo así la comunicación y la relación de confianza con su formador.
Albert Grau destaca la importancia de esta continuidad en el aprendizaje, ya que conocer a los alumnos y ganarse su confianza facilita enormemente el proceso educativo. «La confianza es un valor fundamental para la educación de cualquier arte», afirma Albert. Este vínculo ha permitido que el circo se convierta en un espacio de juego divertido, fomentando el crecimiento artístico y humano de los niños.
La Escola Eduard Marquina se ha mostrado como un entorno ideal para la práctica del circo. El centro cuenta con instalaciones adecuadas y una variedad de materiales, incluyendo equipos de malabares, colchonetas e incluso un trapecio, que han permitido a los estudiantes explorar y perfeccionar diferentes técnicas circenses. «Es un placer trabajar en un espacio así», comenta Albert, agradecido por las condiciones que facilitan su labor formativa.
Esto ha sido posible gracias al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, al Departament d´Educació de la Generalitat de Cataluña, el Consorci d’Educació de la ciudad de Barcelona, el Distrito de San Martí de la ciudad de Barcelona y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.