
El arte continúa abriendo caminos en el CEIP Alfonso X El Sabio, en el barrio de Vicálvaro (Madrid), donde la artista de artes plásticas y danza Gabriela Waisberg desarrolla su labor dentro del programa de voluntariado SolidarizArte, impulsado por la FYME en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid. En el mes de octubre, las sesiones, que estarán enfocadas a este trabajo de voluntariado, han centrado su trabajo en el valor del patrimonio cultural, invitando a las familias y al propio centro a reflexionar sobre sus raíces y la diversidad que convive en la escuela.
La propuesta se extiende desde las clases de 3 años de Infantil hasta 6º de Primaria, con una dinámica que combina artes plásticas y danza como herramientas para explorar la identidad, el origen y la riqueza cultural de las familias del colegio. Gabriela ha querido poner el foco en la herencia cultural como punto de encuentro entre las personas, generando espacios de creación y diálogo en los que cada niño y cada niña pueda expresarse a través del cuerpo, la palabra y la materia artística.
En las aulas de Infantil, el proyecto ha comenzado con cuentos tradicionales de África. Cada sesión inicia con un pequeño ritual: el grupo se sienta en corro, se descalza y realiza ejercicios para despertar la atención, la mirada y la conexión con los demás. Después, Gabriela introduce objetos africanos —máscaras, tambores, collares o muñecas— para que los niños y niñas los exploren con curiosidad y respeto, reflexionando sobre cómo se sienten y qué emociones les provoca el encuentro con esas culturas.
Las actividades concluyen con una acción expresiva, donde el movimiento, la música y la creación manual se entrelazan. Cada cuento contado se transforma en danza, en color, en palabra compartida. 
Gabriela comenta:
Se trata de dar valor a cada momento, no desde la voz del adulto, sino desde la expresividad de los niños y niñas, permitiendo que aprendan a valorarse y a comunicarse a través del arte.
Podéis ver parte del trabajo desarrollado en el siguiente vídeo:
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración establecida con el Ayuntamiento de Madrid, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.