
Una idea que subyace en el proyecto SolidarizArte, y que impulsa talleres para la acción voluntaria, resulta simple que no sencilla: la transformación social comienza con pequeños gestos compartidos. Por eso se ha desarrollado en los centros talleres como el que ha implicado que los alumnos y alumnas han trabajado sobre el suelo creando paisajes colectivos con plastilina, bajo el título “Creamos un mundo mejor con plastilina”.
Sin un escenario prefijado ni un diseño cerrado, cada niño y cada niña aportó un fragmento para construir, entre todos y todas, un paisaje común. La propuesta no se centró únicamente en el resultado visual, sino en el proceso: decidir dónde colocar cada pieza, dialogar sobre el conjunto y comprender que el equilibrio final dependía de todas las aportaciones.
Esta dinámica conecta directamente con el espíritu de SolidarizArte y con su apuesta por la ciudadanía participativa. Del mismo modo que el paisaje no existe sin la contribución individual, la comunidad no se construye sin implicación. Aprender a sumar desde la infancia es un paso hacia el empoderamiento como ciudadanos y ciudadanas de Madrid capaces de transformar su entorno.
El voluntariado que sostiene el programa representa precisamente ese principio. Las personas voluntarias aportan tiempo, experiencia y compromiso para acompañar estos procesos educativos, reforzando la red comunitaria y mostrando que cada acción cuenta. Junto al profesorado y con la participación de las familias, estas experiencias consolidan una cultura de colaboración que trasciende el aula.
El resultado es una metáfora visual de lo que significa convivir y participar: un mundo construido a muchas manos. Os invitamos a descubrir el proceso completo en el siguiente vídeo:
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración establecida con el Ayuntamiento de Madrid, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.


