
La Fundación Yehudi Menuhin España colabora en el Proyecto MARCO (Madrid, Real y Cortesano), un programa de actividades de I+D concedido por la Comunidad de Madrid que reúne a universidades madrileñas, entre ellas la URJC, para investigar y organizar conocimiento sobre el patrimonio cultural material e inmaterial de Madrid y su entorno desde su vínculo con la Corte y la Casa Real, incorporando también el desarrollo de bases de datos y el uso de IA como soporte para la gestión y la difusión.
En el marco de este trabajo, compartimos el enfoque de educación patrimonial que guía la línea de intervención en centros educativos y que conecta patrimonio, cultura y aprendizaje:
Aunque la definición de patrimonio en su sentido histórico y artístico, se remonta al Renacimiento desde la óptica de su estudio, el actual concepto de patrimonio, tan sólo se establece a partir del siglo XX, en el que dejan de denominarse monumentos sólo las obras construidas y de valor histórico artístico, para incorporar también otro tipo de bienes, materiales e inmateriales, que constituyan el reflejo de una cultura. Esta consideración amplía enormemente el ámbito y cantidad de patrimonio a conservar, proteger y mantener. Este hecho, ligado al contexto económico actual, convierte la salvaguarda del patrimonio en una tarea cada vez más difícil para la cual, es imprescindible contar con herramientas de gestión y difusión eficaces y, por supuesto, con el apoyo y la ayuda de la ciudadanía.
Es en este punto donde la educación juega un papel fundamental en la difusión y comprensión del patrimonio desde una visión holística, dentro del contexto histórico y social en el que basa su valor. Se abren entonces nuevas vías de investigación y trabajo transdisciplinar en torno a la manera de contextualizar, comunicar y divulgar el patrimonio, apuntándose interesantes sinergias entre los diferentes ámbitos que afectan a la comprensión de ese patrimonio: arquitectura, arte, historia, sociedad, política, geografía, etc.
La puesta en valor de unos lugares singulares como los Sitios Reales, más allá de su valor histórico y/o artístico, mediante la educación y su difusión a la sociedad, no solo permitiría la recuperación de un pasado común y la “puesta al día” de su riqueza cultural e histórica, sino que además, son un espacio inmejorable para avanzar en los principios de una educación para el desarrollo sostenible, pues son entornos que se han mantenido a lo largo del tiempo, a través de los cuales las personas adquieran conocimientos y competencias en el ámbito del desarrollo sostenible, lo que aumentará sus capacidades y su seguridad en sí mismos, e incrementará sus oportunidades de optar por una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza, respetuosa de los valores sociales, la igualdad entre sexos y la diversidad cultural.
Arte y Patrimonio en las escuelas es un proyecto de continuidad. Una prolongación no solo cultural y educativa, sino que también busca un canal de arte que se muestra como verdadera expresión. Un mapa polifónico que une las perspectivas relacionándolas con el arte, con el aprendizaje. Moverse en diferentes dimensiones, en esta ocasión centrados en los jardines históricos, los jardines reales a través de la pintura, personajes, construcciones, esculturas.
De lo íntimo a lo colectivo, como una cultura del encuentro, partiendo de la curiosidad, al juego, a la participación, del juego a la experiencia.
Este marco enlaza directamente con los fines generales de MARCO: investigar y documentar el patrimonio cortesano y, a la vez, impulsar vías de transferencia y divulgación que permitan comprenderlo desde perspectivas complementarias, combinando investigación y recursos digitales.









