Observar desde el juego y desde el arte en el CEIP Reina Sofía de Ceuta

 

El juego es una herramienta fundamental para el aprendizaje, ya que permite experimentar, relacionarse y descubrir el entorno desde la acción. Sin embargo, jugar también implica observar, prestar atención y aprender de lo que hacen los demás. Esta doble dimensión del juego: acción y mirada; ha sido el eje del trabajo desarrollado en el CEIP Reina Sofía de Ceuta, donde el arte se ha convertido en una vía para reflexionar sobre cómo miramos y cómo somos mirados.

Las sesiones realizadas junto a Guillermo Ríos, artista de teatro, han puesto el foco en la importancia de observar desde el juego, entendiendo que ambas acciones no son opuestas, sino complementarias. A través de dinámicas artísticas y lúdicas, niños y niñas han podido experimentar cómo la observación consciente enriquece la experiencia compartida, favorece el autoconocimiento y amplía las posibilidades de aprendizaje colectivo.

Tal y como se recoge en el texto remitido:

Observar y jugar. Dos cosas que parecen opuestas pero que están más unidas de lo que parece.

Si me centro solamente en jugar y jugar, estoy dejando de lado la observación, mirar con detenimiento lo que ocurre. Por ello, es importante potenciar poner el foco en lo que hacen los demás. En aprender cosas nuevas mirando, incluso a veces aprender cosas de ti mismo. Cosas que no sabías que tenías o que estaban ocultas deseando salir. Jugamos y disfrutamos en soledad. Pero también lo hacemos cuando alguien nos mira.

A todos nos gusta que se encienda el foco, se abra el telón y haya un público. Y ese público también goza de lo que has venido a ofrecer. Potenciemos el material humano de alta calidad que se genera al compartir miradas y al jugar observando.

 

 

Desde esta perspectiva, el arte ha sido el lenguaje que ha permitido canalizar estas ideas. A través del juego corporal, la expresión y la interacción, se han generado situaciones en las que observar al grupo y ser observado formaba parte del propio aprendizaje. La mirada se convierte así en un elemento activo, que acompaña, reconoce y da valor a lo que sucede en el espacio compartido.

Este tipo de propuestas refuerzan la convivencia y la escucha dentro del grupo, promoviendo relaciones basadas en el respeto y la atención mutua. El juego deja de ser solo acción individual para convertirse en una experiencia colectiva donde cada gesto cuenta y donde la observación se transforma en una herramienta de conocimiento.

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Ciudad Autónoma de Ceuta.