
Los alumnos y alumnas del CEIP Francisco Giner de los Ríos en Andalucía han vivido una enriquecedora experiencia artística y educativa bajo la dirección de la artista MUS-E Sayuri Lucrecia Okawara López. La actividad se centró tanto en el proceso creativo como en el resultado final, ofreciendo valiosas lecciones y momentos de diversión y aprendizaje.
En una de las sesiones, los niños pintaron con rotuladores sobre acetatos y luego aplicaron alcohol para observar cómo se movían los colores, estampándolos en un folio para ver el resultado final. La artista destacó: «Cada creación fue única, ya que nunca salió exactamente lo mismo que habían pintado inicialmente. Esta actividad no solo fomentó la creatividad, sino que también sirvió como una valiosa lección para superar la frustración y manejar las expectativas». Esta experiencia enseñó a los alumnos que el verdadero valor está en el viaje creativo y en la transformación continua.
Además, los alumnos disfrutaron de una sesión de música que combinó atención, creatividad y aprendizaje práctico. La jornada comenzó con ejercicios de atención dirigidos por la artista, quien daba indicaciones con la mano que los estudiantes seguían, alternando entre cantar y guardar silencio en función de las señales. Los alumnos también tuvieron la oportunidad de asumir el rol de director, guiando a sus compañeros con las mismas señales manuales. La actividad se trasladó al piano, donde los niños debían repetir las notas tocadas, utilizando juegos que involucraban saltar de izquierda a derecha, simulando una escalera musical.
Estas actividades preparatorias permitieron a los alumnos aprender una melodía utilizando las palabras «mango», «kiwi» y «banana». A partir de esta melodía, interpretaron un canon frutal, combinando el aprendizaje musical con la creatividad, la vida saludable y la diversión. Esta actividad no solo reforzó la atención y la concentración de los estudiantes, sino que también les permitió experimentar con la dirección musical y desarrollar sus habilidades auditivas y motrices de manera lúdica y efectiva. Además, compartieron la experiencia con otro centro educativo, el CEIP Bahía de Barbate, interpretando juntos el canon en el Salón de Actos de éste último.
Los alumnos llevaron su creatividad a nuevos niveles al crear una canción de fin de curso con la ayuda de una inteligencia artificial. Después de elegir el tema, la letra y el género musical, los niños y niñas colaboraron con la tecnología para componer una melodía original que capturara el espíritu de cierre del año escolar. La creatividad no se detuvo ahí. Los alumnos también inventaron una coreografía para acompañar la canción, fusionando sus talentos musicales y de danza. Este esfuerzo culminó en la grabación de un videoclip, donde pudieron expresar su entusiasmo y habilidades artísticas de una manera única e innovadora.
Esto ha sido posible gracias a la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, al Ayuntamiento de Barbate y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 a través de su convocatoria de Subvenciones 0,7%