
En el CEIP Ría do Burgo de Galicia, los alumnos han disfrutado de un emocionante sesión de danza en compañía de la artista MUS-E Sara Pérez y que culminó en una coreografía única, donde los niños y niñas no solo mostraron sus habilidades de baile, sino que también compartieron sus opiniones y sentimientos sobre las sesiones.
Sara Pérez ha recopilado las experiencias de los pequeños bailarines en un video resumen, en el cual los alumnos expresan con entusiasmo qué les gusta del proyecto, por qué les gusta y cómo se sienten participando en estas actividades. La espontaneidad y la gracia con la que los niños se comunican en el video ha sido destacada por la artista, quien ha disfrutado viendo cómo sus alumnos se desarrollan tanto a nivel artístico como personal.
La propia Sara nos ha transmitido las siguientes palabras:
El CEIP Ría do Burgo, desborda energía y entusiasmo, durante las sesiones del programa MUS-E.
Un año más alumnos y alumnas de los primeros cursos de primaria, disfrutan de las ventajas de este programa aprendiendo a través de sus valores.
La unión entre el alumnado se fortalece tras cada sesión de baile, ya que el trabajo en equipo les hace sentir parte de un grupo importante con el que pueden alcanzar grandes cosas si trabajan apoyándose unos a otros. Este apoyo se ve en cada clase; apoyo a las personas más inseguras, a las personas con menos movilidad, a las que no sienten motivación ante las artes, incluso apoyo a los profesores y profesoras, que casi han olvidado al niño o niña que fueron y que podrán volver a sentir la libertad de bailar como en su infancia.
La implicación de los docentes se nota en cada actividad lo que promueve la motivación de los más pequeños hacia el aprendizaje y hace que se sientan capaces de olvidar la vergüenza, ya que si un adulto se expone con ellos, estamos ante una actividad segura, en la que nuestra creatividad no será juzgada sino valorada.
Niños y niñas de diferentes orígenes, culturas y capacidades desarrollan múltiples valores y capacidades quizás ocultas hasta el momento, gracias a la disciplina de baile. Afrontan con pasión las propuestas que el artista les plantea y olvidan el miedo al ridículo. Exploran además su mundo expresivo y asumen las emociones que el arte les transmite, desde el miedo hasta la euforia, adquiriendo habilidades comunicativas y una gran facilidad para la expresión corporal.
La implantación del programa en el centro tiene especial éxito en la adquisición de competencias de igualdad en sus múltiples ramas: entre hombres y mujeres, entre distintas procedencias sociales o entre personas con diversidades neuronales, motoras o de cualquier otra clase.
Poniendo el foco en la primera de ellas, conviene reflexionar en la relación de los niños y niñas y las diferentes disciplinas artísticas. La danza, es una de las más arraigadas al género femenino en nuestra sociedad, una barrera arcaica que todavía nos cuesta romper. Llama la atención como parte de los niños ya presentan este rechazo hacia el baile, advirtiendo desde el primer minuto que no les gusta bailar, y que no pretenden hacerlo. Una resistencia que no es real, ya que se aprecia claramente el gran esfuerzo que hacen para reafirmar su rechazo, tratando de dominar las infinitas ganas de bailar que sus compañeros les contagian. Pocos minutos tardan en dejar de lado sus prejuicios ya que por suerte, poder compartir el arte con los demás, ofrece una satisfacción mucho mayor que el intento de mantener los estereotipos sociales. Darse cuenta de ello, es una de las innumerables ventajas del programa, que esperemos que siga vigente por muchos años más en el CEIP Ría do Burgo.
El programa es posible gracias al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consellería de Cultura, Educación e Universidade de la Xunta de Galicia, a la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia, a la Fundación Paideia Galiza, al Ayuntamiento de A Coruña y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.